Sobre el manifiesto Donostia 2018. Demencias y entornos…


El día 20 de abril tuvo lugar en el Palacio Miramar de Donostia-San Sebastián la 1ª Jornada sobre entornos integradores para personas con demencia,el objetivo fue afrontar el reto de la demencia y los entornos desde un enfoque transversal e innovador,  resaltando la gran influencia de los citados entornos en la autonomía de estas personas y reflexionando, como parte del sistema de atención, sobre el concepto de entorno terapéutico.

El programa fue enriquecido con la presencia de expertos en esta temática como la Directora de Arquitectura en el Centro de Desarrollo de Servicios para la Demencia, Universidad de Stirling, Lesley Palmer. Desde hace ya unos años, esta Universidad se ha colocado en la punta en torno al diseño para la demencia. Imparten cursos y certificaciones sobre esta temática.

demencia y diseño de entornos

Desde México leímos la noticia y la verdad nos emocionó el hecho de ver que se está avanzando en este tema, que tanto nos apasiona. Aquí, en México, somos pocos los que hablamos de esto del diseño para la demencia, aún recuerdo que cuando llegué a presentar mi propuesta de investigación para ingresar al Doctorado muchos investigadores no comprendían como era que yo, diseñadora, hablaba del ambiente como tratamiento. Aún en estos días existen muchas personas que creen que eso no existe. Y no sólo arquitectos, sino gerontólogos y geriatras, es una triste realidad. Pero lo bueno es que hace menos de un mes en Donostia-San Sebastián se inició la charla al rededor de este gran tema que atañe a muchos y aún pocos entienden.

Al finalizar la jornada, se dió lectura al manifiesto Donostia 2018: Demencias y entornos, en dónde se enuncia lo siguiente:

…el diseño de entornos terapéuticos se incluye cada vez en mayor medida dentro de los enfoques no farmacológicos para minimizar el efecto que producen las demencias en las capacidades de las personas: un entorno diseñado específicamente para personas con demencia puede fortalecer y estimular la utilización de las capacidades que se mantienen, ralentizar su pérdida, e ir supliendo aquellas que se van perdiendo.

En el año 2000 se realizó una revisión sobre la investigación empírica relacionada con el ambiente como tratamiento y se encontró que las intervenciones de diseño ambiental, generaban diferencias significativas en las respuestas de las personas mayores con demencia (Day et al., 2000:412). Tres años depués el arquitecto John Zeisel en conjunto con M. Powell Lawton y otros investigadores, demostraran el potencial que el ambiente tiene para mejorar los síntomas de la demencia tipo Alzheimer a través de un balance entre el tratamiento farmacológico como el tratamiento del comportamiento por medio del medio ambiente que rodea a la persona (2003:697).

La historia de ese impacto que tiene el ambiente en la persona con demencia se remonta a los inicios de la gerontología ambiental hace poco más de 60 años, es un tema relativamente nuevo, que debe de abordarse con toda la seriedad posible, pues estamos hablando de mejorar la calidad de vida de quienes padecen algún tipo de demencia, como lo es el Alzheimer.

El manifiesto dice que se deberá de profundizar en disntos aspectos como en la difusión de esa estrecha relación que tiene la persona con el diseño del entorno, algo que personalmente me ha llevado (y seguirá …) años estudiar. Es el primer punto que se describe a profundizar, lo cual es ideal, creo que para lograrlo se requiere de revalorizar a las profesiones relacionadas con la creación de ambientes, como lo son los arquitectos y diseñadores. Para ello el design thinking entra en juego, debemos de dejar de pensar en que el “DISEÑO” es lo estético de las cosas (que decir esto en sí también es algo erróneo, pues la palabra estética no significa “bonito”) …

  • Sentar las bases para avanzar en el conocimiento sobre los aspectos fundamentales a la hora de diseñar un entorno que respondan a las necesidades de las personas con demencia, que fomente su autonomía y refuerce las capacidades.

“Sentar las bases… “mmm… aquí, en mi opinión, creo que ya existen bastantes investigaciones relacionadas con el diseño para la demencia que pueden ser de ayuda, no digo que no se deban de hacer más investigaciones, sino que ya existe información que puede fungir como fundamento para diseñar un entorno de una persona con demencia.

Recientemente se concluyó que ya existe información suficiente para establecer guías de diseño para la demencia, aunque se dice que hay menos información que concuerde respecto a factores como “el estar como en casa” ( la sensación hogareña, reminiscente, algo que he investigado y plasmado aquí), el espacio exterior y la demencia, así como cierta provisión para realizar actividades cotidianas (Fleming y Purandare, 2010).

Aún queda mucho por hacer, pero creo que es importante que se de a conocer a quien no conoce, que el diseño de ambientes para personas con demencia es algo que, además de no ser algo ilógico, sino todo lo contrario, es algo que muchos investigadores han intentado “gritarle” al mundo desde hace unas décadas, pero quizá, por estereotipar a las profesiones y colocar rangos y disntinciones entre las mismas, ese mensaje no había sido escuchado. Tomemos el ejemplo de los escoceces de la Universidad de Stirling, y el ejemplo de quienes hace unos días en Donostía San Sebastián, han iniciado en la comprensión de este tem tan importante en nuestros días.

Pueden descargar y fimar el manifiesto aquí

 

Fuentes:

1ª Jornada sobre entornos integradores para personas con demencia. 2018. Disponibleen: http://entornosydemencias.org

Day, Kristen, Carreon, Daisy y Stump, Cheryl. 2000. The Therapeutic Design of Environments for People With Dementia: A Review of the Empirical Research. The Gerontologist, 40, 397-416.

Fleming, R. y Purandare, N. 2010. Long-term care for people with dementia: environmental design guidelines. International Psychogeriatrics, 7, 1084.

 

Zeisel, John, Nina M. Silverstein, Hyde, Joan, Levkoff, Sue, Lawton, M.Powell y Holmes, William. 2003. Environmental Correlates to Behavioral Health Outcomes in Alzheimer’s Special Care Units. The Gerontologist, 43, 697-711.

 

Anuncios

2 comments

  1. Soy neófito en estos temas, pero considero que somos animales sensoriales y como tal cualquier estimulación externa ya venga a través de cualquiera de nuestros sentidos repercute en nuestro comportamiento.
    He conocido a personas que salieron del entorno urbano hacia el campo y mejoró.
    No digo que sea la solución pero el diseñar un entorno creo que es primordial para mejorar.

    1. Así es, el ambiente como bien dice tiene un impacto, por el hecho de ser “animales sensoriales” y además, simbólicos. Un saludo!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.