Artículo escrito en colaboración con Coserencasa .
Afortunadamente, cada año que pasa, la edad media de la población mundial aumenta gracias a la mejora en la sanidad y a que los medicamentos cada vez son más accesibles para la población mundial.
Que la salud y el bienestar físico cada vez llegue a más es un motivo de orgullo de todos y para todos pero sin embargo, no es hasta hace pocos años que se está poniendo el foco en otro tipo de bienestar, más importante si cabe que el simple físico: la salud mental.

Según vamos haciéndonos mayores, al igual que hacemos ejercicio físico para mantener nuestro cuerpo sano, tenemos que hacer al menos el mismo esfuerzo por tener un cerebro despierto y activo. Ya se sabe, tal y como reza la famosa cita latina: “Mens sana in corpore sano”.

person sewing

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Una forma muy recomendada, además de divertida de ejercicios para cumplir este propósito es cosiendo, tanto a mano como con una máquina de coser. Como bien es sabido, coser necesita de gran precisión y habilidad. Físicamente, requiere de la
habilidad y fuerza suficiente para manejar tejidos, dar puntadas y no cansarse realizando movimientos muy preciosos como enhebrar un hilo en la aguja o coser los botones de una camisa.

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Mentalmente, es muy  importante planificar bien el trabajo, elegir las telas y ser capaz de aumentar la concentración.
Nuestro cerebro, como cualquier otro músculo del cuerpo humano, necesita ser ejercitado cada día para no perder vigor. Por eso, os recomendamos estos ejercicios mentales (totalmente complementarios con vuestro quehacer diario) que podéis realizar a la vez que coséis. Os ayudarán en varios aspectos de vuestra vida ya que además de hacer ejercicio, la sensación de realización y sentirse bien con uno mismo que se consigue cuando ves que la pieza que has planeado en tu mente se ha convertido en realidad, es maravillosa.

Coser ejercitando la mente.

assorted color threads in box

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 Planifica qué prenda quieres coser y qué vas a necesitar. ¿cómo voy a hacerlo? No es lo mismo coser a máquina que con dedal e hilo. Las telas serán diferentes y el tiempo que llevará probablemente también sea mucho mayor.
 Intenta dibujar e imaginar en tu mente la pieza en su totalidad. Esto ayuda a nuestro cerebro a activar las áreas de planificación y lenguaje, la denominada Área de Broca, aunque dibujar pueda parecerte complicado, incluso si nunca lo has hecho, es un buen ejercicio que te ayudará mucho más de lo que crees. Aunque sea para el trabajo más sencillo, como cortar unas cortinas, lo agradecerás.
 Haz ejercicios diarios con tus brazos y manos para que se mantengan útiles y no se te cansen. Para no perder fuerza: recomiendo coger una pelota pequeña y lanzarla de una mano a otra recogiéndola en el aire. Si lo que quieres es no perder habilidad a la hora de manipular objetos pequeños como agujas, dedales, hilos… puedes coger dos vasos: un vaso estará relleno de arroz o garbanzos y el otro vacío. Ahora, pásalos uno a uno de un vaso a otro haciendo pinza con cada una de tus manos.
Como se puede comprobar, mantener la mente despejada, despierta y en forma cosiendo es sencillo y a la vez divertido.

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¿Por qué me duele la espalda?

Artículo escrito en colaboración con 10geeks.es

Uno de los principales problemas de salud de nuestras sociedades modernas son los recurrentes dolores de espalda. Estos, se producen de forma transversal a lo largo de todas las edades, ya que tanto adolescentes como personas mayores  pueden padecer problemas de espalda.
Los dolores y molestias son tan grandes que en ocasiones pueden incluso a llegar a causar problemas graves de movilidad. Si usted se ha encontrado con esta situación, o empieza a tener síntomas tales como: Pinzamientos de cuello que impiden moverlo, dolores fuertes de espalda que nos impiden descansar o incluso dormir, es muy probable que esto se deba a una mala higiene postural a la hora de sentarse a comer o ver la televisión.

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Pero no se preocupe, en la mayoría de los casos, estos son problemas que pueden ser
subsanados de manera sencilla. Simplemente con seguir una serie de pautas cómodas, podrá ganar mucha calidad de vida y olvidarse de este tipo de preocupaciones.
Lo más importante: Dónde te vas a sentar.
Es normal en la mayoría de la población que se le de muy poca importancia (de hecho, nos atreveríamos a decir que es por contra uno de los factores más determinantes) a la elección de la silla o sillón en el que sentarse durante mucho tiempo. Esto es peligroso, ya que y aunque pueda parecer paradójico, lo que solemos tomar como “cómodo” normalmente no tiene mucho que ver con “sano”. De hecho, es más que probable que ahora mismo, leyendo este artículo lo estés haciendo desde un asiento que no cumpla con estos requisitos.
Así, las claves para que una silla sea capaz de cuidar de nuestra espalda son:

 Debe ser capaz de recoger y hacerse perfectamente a la forma de la espalda. Esto significa que debe recoger la cadera y al mismo tiempo la parte inferior de la espalda. Así evitaremos que queden espacios “al aire” que no se apoyen en el respaldo.
 La altura del asiento debe permitirnos en todo momento tocar totalmente el suelo con las plantas de los pies apoyadas. Y tocar plenamente con la planta del pie significa eso, no contentarnos con tocar únicamente con los dedos.

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 Si estamos además usando el ordenador, es muy importante prestar atención a los reposabrazos. Nos servirán para apoyar los brazos y descansarlos cada poco tiempo. Si no lo hacemos, estarán permanentemente en el aire y esto contribuirá a recargar los músculos que sujetan el cuello, lo que puede llegar a provocar mareos y dolores de cabeza.

Además de estar normas de postura general, si además por nuestro trabajo o aficiones pasamos mucho tiempo sentados delante del ordenador, hay que tener en cuenta esta serie de recomendaciones:

  • Realizar pausas para cambiar de postura y levantarnos del asiento. Hay que andar un poco por la habitación, estirar la espalda y las piernas a la vez que fijamos nuestra visión en puntos alejados que ayuden a nuestra mente y cuerpo a desconectar de la actividad. Se recomienda hacerlo un mínimo de 10 minutos cada 60-70 minutos.
  • Realizar ejercicios que ayuden a fortalecer músculos de la espalda. En esta página del Consejos Superior de Investigaciones Científicas se recomiendan algunos ejercicios sencillos de realizar pero que nos vendrán muy bien. Es algo que puede hacer todo el mundo en su día a día: subir escaleras, ir a la piscina a nadar, etc..

Como se puede comprobar, mantener una higiene postural adecuada para evitar problemas de salud en nuestra espalda es algo que, a poco que pongamos un poco de interés, todo el mundo puede realizar.

 

La importancia de que aprendas sobre vejez y envejecimiento

Como estudiante universitario (e incluso de niveles básicos) existen varias razones por las cuales tu debieras de aprender un poco (o mucho) sobre dos temas que se relacionan entre sí: Vejez y envejecimiento.

La vejez es una etapa de la vida tanto humana como no. El envejecimiento es el proceso que, para algunos, sucede desde que nacemos.

¿Por qué debes de saber sobre envejecimiento?

Tu mismo envejeces todos los días, cada día cambia tu cuerpo, tu mente y tu forma de ver la vida, pero es cuando estas cerca de los 30s o 40s que empiezas a notar esos cambios de manera más visible. A los cuarenta años te das cuenta que no ves tan bien como hace unos años, algunas personas empiezan a notar que a partir de sus treintas quieren dormir un poco más temprano y que las fiestas ya no les sientan tan bien.

Si desde antes de experimentar esos cambios notorios en tu vida tu supieras que hacer para envejecer sanamente, tu curso de vida  sería distinto, si tuvieras el conocimiento y sobre todo la conciencia de que hacer ejercicio no solo es para estar delgado o marcado de los músculos, sino para un sin fin de cosas que después valorarás mucho más que hoy, quizá empezarías a tener un hábito deportivo.

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Y es que pareciera que con la juventud nada importa después, claro que hay que “vivir el momento”, disfrutar la vida, pero posiblemente muchas maneras de disfrutar la vida, maneras que se han aprendido generación tras generación no sean las mejores para que puedas vivir una vejez sana e independiente.

Saber sobre vejez es un tema que para quien tiene 20 años suena, quizá, lejano e inservible, un tema que no le toca conocer. Que equivocación pensar eso. Hoy en día los jóvenes conviven más con gente mayor que con niños pequeños, la sociedad actual, en la mayoría de los países del planeta está llena de dos grupos etarios importantes: los adultos jóvenes y los adultos mayores de 60 años.

Al conocer sobre vejez podemos ser empáticos con la situación del otro. Cambiar la manera en como vemos a la gente mayor, por qué al saber sencillos datos sobre este gran tema, nuestra cotidianidad será diferente. Como por ejemplo:

  • Si yo sé que la capacidad de que la retina de una persona arriba de 60 años se dilate, disminuye en referencia a la mía, podré prender la luz anticipándome a esa persona mayor que sé que la necesitará, correré las cortinas o persianas de mi oficina cuando el sol deslumbre un poco para mi, pero mucho para la gente mayor que ingresará a verme.
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Conocer sobre vejez te vuelve más empático con la gente mayor y ese es el inicio de una buena convivencia, se puede comenzar por los aspectos biológicos para adentrarnos a aspectos sociales y / o culturales. Lo importante es SABER que vejez y envejecimiento son temas que debemos de conocer, por el simple hecho de vivir en el siglo XXI.