La alzheimerización de la vejez. Aportes de una etnografía de los cuidados

Les compartimos este artículo muy interesante, recientemente publicado en la revista académica ” Desacatos. Revista de Ciencias Sociales” :

 

Alzhe

En las sociedades occidentales modernas, envejecer se asocia a degeneración y a la cercanía de la muerte. En muchos países, las enfermedades degenerativas se consideran un problema grave de salud pública y las personas que las padecen constituyen un peso para la familia y la sociedad. En la antropología analizamos cómo la vejez dejó de ser una etapa de la vida para transformarse en un problema médico por medio de la construcción de la categoría diagnóstica de enfermedad de Alzheimer”.

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El individuo desviado, en este caso el viejo enfermo, representado hoy por el enfermo de Alzheimer, es alejado y marginado. Su cuerpo se relega a las fronteras de la humanidad.

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Si bien la alzheimerización de la vejez es un proceso que ocurre en el ámbito médico, también ha de analizarse en su amplitud como proceso social. Al alzheimerizar la vejez, la biomedicina introdujo una serie de normas y valores morales socialmente compartidos.

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Presentamos resultados parciales de una investigación etnográfica efectuada entre 2011 y 2013, en Francia e Italia, con seis mujeres diagnosticadas con Alzheimer, con el propósito de explorar la experiencia de vivir con esta enfermedad y la importancia de los cuidados.

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En nuestra investigación, la perspectiva etnográfica permitió ir más allá de la consideración de cuerpos y mentes de individuos enfermos y su deterioro inevitable para colocar la mirada sobre el proceso material, simbólico y afectivo del acompañamiento y los cuidados. En este marco, nos aproximamos a lo que implica para una persona transformarse a medida que la enfermedad avanza, y cómo, a lo largo de esta transformación, el otro que comparte la vida se vuelve siempre más íntimo y cercano […]

 

Para leerlo completo y descargarlo pueden dar click aquí 

Fuente:

Cesanelli, V., y Margulies, S. (2019). La alzheimerización de la vejez. Aportes de una etnografía de los cuidados. Desacatos. Revista de Ciencias Sociales, (59), 130-147. Disponible en: http://desacatos.ciesas.edu.mx/index.php/Desacatos/article/view/2054/1458

 

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Los mayores son P E R S O N A S

woman cleaning the floor near man sitting on sofa reading a book

Photo by Murilo Folgosi on Pexels.com

Puede ser difícil de comprender en un principio. Quizá por que lo ves ahí casí sin moverse, perdido en sí mismo. Una realidad dura que afrontan muchos guerreros y guerreras, muchos mayores que tienen dependencia funcional. La edad que tengan estos mayores de hoy no es la culpable de su dependencia. Si bien es mucho más probable que rebasando cierto límite se tengan más problemas de salud, estos mayores con dependencia pueden tener 65 años o 98.

¿Y se es menos persona a los 65 que a los 98? ¿Será que después de los 60 o después de una embolia ya no se es persona? ¿Tener demencia te deja sin ser humano? ¡NO!

Obviamente no.

Se sigue siendo.

Y comprender esto a muchos nos cuesta trabajo, por que en lo cotidiano, al cambiar la ropa de cama de la persona mayor con dependencia se nos olvida que ese ser humano que poco se mueve y poco habla es un individuo lleno de historias de vida, lleno de deseos, sueños, anhelos. Tratarlo como uno más, como “algo”. No le quita humanidad a la persona, nos la quita a nosotros mismos. Y es que pensamos que todos los mayores son iguales, exactamente iguales, tenemos ideas preconcebidas desde hace años que nos dicen que la gente mayor es “viejita” y que ya no escucha, ya no ve… ya no siente.

Por ello yo aclamo a la razón y al raciocinio, al detener la práctica inconsciente y repetitiva que nos coloca una barrera para poder trabajar sin sentir. Dicen, algunos, que es mejor no sentir o pensar al cuidar a una persona en estado de dependencia, es algo difícil. Me atrevo a decir que es de las cosas más duras que tiene la vida. Por que si esa persona es tu familiar te enfrentas al duelo constante de su partida lenta y dolorosa. Pero, creo que el poner ese escudo protector de “mejor solo lo muevo rápido y ya” nos dejará con un vacío anímico de por vida.

Una caricia, una palabra, decimos en México : un apapacho. Eso no quita. Eso da. Para ambos lados da. Creo que centrarse en la persona nace con ese sentir y de ahí en adelante estamos dispuestos a las características propias de cada quien, estamos dispuestos a comprender, sí es que trabajamos en una residencia o asilo, que cada persona, por muy gruñona, seria, callada, dependiente, agresiva, etcétera… es una P E R S O N A es el hijo o la hija de alguien, que hace años fue esperado con ansías, es un ser humano que tuvo una infancia y jugó, río y soñó. Eso está ahí dentro. Es un individuo con una carga histórica enorme, heredero de tradiciones y costumbres, es parte de nuestra humanidad y las acciones que esta persona realizó en su vida tuvieron un impacto en las vidas de todos los demás, no sabemos, si indirectamente esa persona, de quien no se casí nada, tuvo que ver con que vida fuera lo que es hoy.

Los mayores de hoy, con dependencia o sin ella, guardan en sí mismos historias de vida que para muchos son solo cuentos o relatos de hace décadas, pero si reflexionamos, esas historias, por muy lejanas que parezcan son parte de nuestra humanidad. Cada granito de arena cuenta en la playa.

Así que en terrenos del diseño de centros de día, de asilos, diseño de productos, diseño de empaques, diseño de juegos de realidad virtual, diseño de indumentaria… diseño. A muchos de los hoy estudiantes y diseñadores que ejercen su profesión les queremos recordar que los llamados adultos mayores son personas, muy diversas, que solucionar una necesidad no debe de comprometer la dignidad ni la humanidad del usuario. Mucho que reflexionar, no solo en el diseño de productos y servicios, sino en muchas profesiones que interactúan con los mayores de hoy.

 

Demencia e incontinencia — Ladrón de recuerdos

Cita

Pedro Gil Jefe Servicio Geriatría. Hospital Clínico San Carlos Profesor Titular Geriatría Universidad Complutense La demencia es un síndrome multietiológico causado por una disfunción cerebral, que suele ser multifocal y/o difusa. Las demencias suponen no solo un gran síndrome geriátrico sino un auténtico paradigma de los mismos. Esa categoría la alcanza en base a su […]

a través de Demencia e incontinencia — Ladrón de recuerdos