atención centrada en la persona

La tecnología puede ser una oportunidad para el despliegue del modelo Atención Centrada en la Persona (ACP) por su capacidades para la personalización de las intervenciones. Y a su vez la ACP se convierte en el marco de implementación de una innovación tecnológica responsable, para la conceptualización de nuevos modelos de negocio del cuidado y la atención a personas mayores.

La ACP como marco de implementación para la innovación tecnológica — eH4ALL
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Puede decirse que el juego es una actividad obligada en los centros de día y residencias geriátricas, pues si se toma en consideración lo que Mihály Csikszentmihalyi dice sobre el fluir (1990), pues vale la pena incluir las actividades que han fomentado el fluir en la vida como lo es el juego, las artes plásticas, la música, el baile y las representaciones teatrales. Uno de los juegos de mesa más populares en México es la lotería, el cual se originó en Europa y fue traído por los españoles a México en la época colonial (Holguín, 2017). Como es sabido, la generación de personas mayores que hoy se encuentran en los centros de día, asilos y residencias geriátricas, en México y Latinoamérica, jugaron en su niñez y juventud a la lotería. La lotería mexicana puede catalogarse dentro del guión cultural mexicano como parte de los pasatiempos que los adultos mayores solían tener en su juventud; se sabe que los pasatiempos son evocados como elementos de la memoria autobiográfica y para los mexicanos son recordados como recuerdos gratos (Zaragoza-Scherman et al., 2017).

Es importante hacer uso de estas herramientas terapéuticas de una manera que rebase el simple hecho de solo colocar las cartas sobre la mesa.

Jugar a la lotería, para una persona adulta mayor mexicana va mucho más allá de colocar cartas y fichas. De acuerdo con Caterina Camastra la lotería contribuía a la diversión de los participantes y al lucimiento de quien conducía el juego […] el juego de la lotería ilustra la apropiación y la subversión ideológica que la cultura popular constantemente realiza con respecto a la ideología oficial hegemónica (2006:131,132). Así que jugar a la lotería a inicios del siglo XIX fue visto como un acto subversivo que inyectaba picardía a lo que se intentaba moralizar.

Gritar o cantar la lotería dependía del contexto y de la picardía de la gente. Las coplas con las que se acompaña cada carta son parte de un significado, de un indicador social, lo que se dice cuando se juega es una tradición que obedece a un ritual, puesto que los rituales […] contribuyen a “desordenar” y “ordenar” a esa singularidad que es el hombre, inevitablemente tradicional (Díaz-Cruz, 2000:69); jugar a la lotería ordenaba y desordenaba a la sociedad y es entonces donde se ingresa a la anti estructura o communitas, esos lazos no formales que unen a la gente (Znaniecki, citado en Turner, 1974:57).

No cantar la lotería o emitir coplas descontextualizadas es equivalente a eliminar la anti estructura propuesta por el juego. Posiblemente para un niño que hoy juega lotería el significado de las palabras sea totalmente distinto a quien hoy ronda los noventa años de edad, ya que el niño no comprende que al hablar de una sirena se habla de una anti estructura del siglo XIX, pero la gente que aprendió a jugar con sus abuelos y padres este juego a inicios del siglo XX posee información que ha quedado almacenada en sus memorias más profundas, dato que se ha observado al convivir con personas mayores, quienes al escuchar una copla pícara se sonríen.

Se ha observado que el juego de la lotería se ha resumido a la colocación de elementos visuales y a un uso enfocado en la estimulación de la coordinación motriz, atención, percepción y memoria de corto plazo. Y aunque pareciera ser un juego reminiscente, no se ejecuta de esta maneraEl juego se ha ceñido a unas hojas de cartón, el rito se ha eliminado, posiblemente sin saber que existía.

Comprender la importancia que tiene el juego para la cultura del adulto mayor mexicano puede darnos las pautas para no simplemente colocar las cartas sobre la mesa, sino para orientar a los jugadores, quienes ahora con problemas de memoria requieren de ayuda constante para encontrarle el sentido al juego, a jugar de acuerdo al contexto en el que se desarrolló su vida.

La capacitación del personal que labora en los centros de día para personas mayores con y sin demencia debe de enfocarse no solamente en aspectos médicos, sino socioculturales. Por otra parte es importante entender la existencia de otros juegos locales y regionales para no aplicar siempre la misma herramienta, pensando que todos los mexicanos son iguales. Las diferencias culturales entre la lotería en México y el bingo en los Estados Unidos de Norteamérica no han sido notadas por quienes aún hoy en día venden juegos de bingo y poker en tiendas especializadas en adultos mayores mexicanos, o sugieren juegos de cartas sin hablar de la lotería

Es necesario que para brindar una terapia a las personas mayores con o sin demencia se tomen en cuenta aspectos culturales que involucren a las tradiciones y rituales de la gente a la que se atiende, esto con el fin de mejorar la calidad de vida de las personas mayores motivando ese estado positivo llamado fluir.

Este texto fue extraído de la tesis doctoral: Diseño de un modelo para la reflexión identitaria de la persona mayor con demencia a través de la cultura material, presentada por Annika Maya Rivero, para obtener el grado de Doctora en Diseño. Puede consultarse completo AQUI.

Margaret P. Calkins obtuvo su licenciatura en Kenyon College en psicología. En Kenyon, un curso de psicología de la estética despertó su interés por diseñar entornos. Tomó cursos en la Escuela de Graduados de Diseño de Harvard. 

La Dra. Margaret P.Calkins es presidente de IDEAS: Diseños innovadores en entornos para una sociedad que envejece, una firma de consultoría dedicada a explorar el potencial terapéutico del medio ambiente, social y organizacional, así como físico, particularmente en lo que se refiere a adultos mayores frágiles y discapacitados. También es Presidenta de la Junta del Instituto IDEAS, que se centra en la investigación y la educación en la misma área. Miembro de varias organizaciones y paneles nacionales que se enfocan en temas de atención para adultos mayores con deterioro cognitivo.

 

  1. Crear un sentido de comunidad dentro del entorno de atención.

    La comunidad de atención incluye a la persona que recibe la atención, su familia y otros socios de atención elegidos, y los proveedores de atención profesional. El entorno debe apoyar la construcción de relaciones con los demás como resultado de compartir actitudes, intereses y objetivos comunes de las personas que viven con demencia, sus cuidadores y otros proveedores de atención.

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  2. Mejore la comodidad y la dignidad de todos en la comunidad de cuidados.

    Es importante que los miembros de la comunidad de atención puedan vivir y trabajar en un estado de comodidad física y mental sin dolor ni restricción. Los entornos están diseñados para mantener la continuidad de uno mismo y la identidad a través de espacios familiares que apoyan la orientación al lugar, el tiempo y la actividad.

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  3. Apoye la cortesía, la preocupación y la seguridad dentro de la comunidad de atención.

    Los miembros de la comunidad de atención deben mostrar cortesía y respeto en sus actitudes y comportamientos mutuos. Hacerlo incluye crear un entorno de apoyo que no imponga restricciones innecesarias a las personas y las ayude a sentirse cómodas y seguras, al tiempo que garantiza su seguridad. El entorno compensa los cambios físicos y cognitivos maximizando las habilidades restantes y apoyando las actividades de cuidado.

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  4. Brindar oportunidades de elección para todas las personas en la comunidad de atención.

    La cultura de la comunidad asistencial respalda una variedad de oportunidades para que todas las personas tomen decisiones sobre su vida personal y profesional, así como sobre su salud y bienestar. El entorno puede proporcionar oportunidades para la autoexpresión y la autodeterminación, reforzando el derecho continuo del individuo a tomar decisiones por sí mismo.

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  5. Ofrecer oportunidades de compromiso significativo a los miembros de la comunidad de atención.

    Las relaciones se basan en conocer a la persona, que se basa en hacer cosas juntas. Un entorno que brinda oportunidades múltiples y de fácil acceso para participar en actividades con otros respalda un conocimiento más profundo y el desarrollo o mantenimiento de relaciones significativas.

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Fuentes:

Margaret P Calkins, De la investigación a la aplicación: entornos de apoyo y terapéuticos para personas que viven con demencia, The Gerontologist , Volume 58, Issue suppl_1, febrero de 2018, páginas S114 – S128, https://doi.org/10.1093/geront/gnx146

https://www.kent.edu/research/margaret-calkins

https://www.commonwealthfund.org/person/margaret-p-calkins