diseño industrial

Rafael Riego ganó el tercer lugar del Premio de Invención James Dyson-México. Busca fundar planta productora de diferentes diseños hechos con papel reciclado y cartón.Egresado de la carrera de Diseño Industrial, en la Universidad Anáhuac,

Rafael Riego promueve la fabricación de diferentes productos de cartón y papel reciclable, con alta resistencia. Este año ganó el tercer lugar del Premio de Invención James Dyson-México, por haber creado unas muletas hechas de cartón, que pueden soportar 150 kilogramos de peso cada una y que cuestan 40 pesos, en lugar de los 300 o 400 pesos que cuestan las muletas metálicas.Los materiales de estas muletas son reciclables y tienen una vida útil de cuatro a cinco meses, explicó a Crónica el inventor mexicano.

“Desde niño me ha llamado mucho la atención el arte en papel, principalmente el arte japonés de origami. Posteriormente, entré a la carrera de diseño Industrial y ahí comencé a conocer y experimentar en el diseño de objetos con materiales reciclados. Yo ya tenía la idea de trabajar con estas muletas hechas con materiales más ligeros y reciclables, pero mi entusiasmo creció hace algunos meses, cuando vi lo que están haciendo en otros países, donde han fabricado bicicletas de cartón”, cuenta Rafael Riego.

La tecnología de cartón es un campo que podría parecer accesible y de fácil incursión, pero el trabajo de los diseñadores consiste en resolver obstáculos de estructura y soporte de cargas para que un usuario pueda usar los productos de cartón con toda seguridad, incluso cuando se trata de un periodo de rehabilitación médica, como ocurre cuando es necesario usar muletas.

“La idea de las muletas surgió porque, como muchas personas, en algún momento tuve un accidente que me obligó a usar muletas temporalmente y me di cuenta de que en muchos casos el precio es un problema para que sea adquirido por las personas y, al final, las muletas quedan guardadas y olvidadas. Así, comencé a trabajar para hacer estas muletas, pero sólo son parte de una visión más amplia para el uso de la tecnología del cartón” .Rafael Riego.

Origen: Desarrolla mexicano muletas de cartón | Accesos

Senior Design Factory es un ejemplo más, de integración generacional a través del diseño y la innovación. En esencia, este proyecto es una híbrido entre tienda conceptual y estudio de diseño con la peculiaridad de que, todas sus creaciones, son resultado de un mix entre ideas de jóvenes y adultos de la tercera edad. De hecho, el equipo creativo de este estudio está compuesto por personas de entre 20 y 90 años.Detrás de esta interesante iniciativa están Debora Biffi y Benjamin Moser, dos emprendedores que, al graduarse de universidad, decidieron echar a andar un proyecto que cubriera su gusto por el buen arte y el diseño, y que además, tuviera un impacto positivo a nivel social. Fue así como nació, Senior Design Factory.

Son este tipo de iniciativas las que nos hacen mucha falta en el contexto hispano para poder realmente proyectar para personas mayores.

 

Origen: Senior Design Factory – Estudio Creativo Intergeneracional

 

auto automobile automotive car

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Comúnmente se habla de las medidas de seguridad que tenemos que tener con los niños pequeños en los asientos del automóvil. Ya que de acuerdo con el sitio pruebaderuta.com una de las razones principales por la cual no es bueno llevar a los niños en el asiento delantero del auto es la bolsa de aire:

“En caso de una eventual colisión es factible que la bolsa, pueda convertirse en un elemento peligroso para el infante. En primer lugar si no viaja con el cinturón de seguridad la probabilidad de recibir lesiones por parte de la bolsa inflable. El puesto del pasajero tiene un alto grado de accidentalidad por reacción del mismo conductor, es el puesto que sale peor librado en los accidentes de tránsito”.

El sitio guiainfantil.com dice :

Para que un niño pueda viajar en el asiento delantero tendrá que tener más de 12 años o medir más de 135cm de altura o en caso contrario, se deberá utilizar un sistema de retención infantil (una sillita especializada).

¿Y por qué hablamos de niños si estamos hablando de personas mayores?

Esto no es un caso de infantilización, ni nada parecido. Es simplemente la cuestión antropométrica. Como sabemos, con la edad, las vértebras se comprimen, y muchas personas mayores experimentan una disminución en su estatura.

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Es una cuestión natural.

Por ejemplo, si miramos las medidas antropométricas de la población adulta mayor mexicana nos daremos cuenta de algo importante: La estatura de las mujeres y hombres mayores se acerca al límite dado para ir en el asiento de enfrente.  De acuerdo con el libro: Dimensiones antropométricas de la población latinoamericana, publicado en el año 2007. Las mujeres mayores de entre 60 y 90 años en México rondan entre el 1.39 mt y 1.6 mts, mientras que los hombres se encuentran entre los 1.5 y 1.7 mts. 

Casi de manera obvia, por el hecho de que “el tiempo” va comprimiendo a las vértebras  de la espalda, la gente que más se acerca a los 90 años son quienes son de menor estatura. Todo esto lo escribo, además con conocimiento empírico, pues he observado, incluso en mi propia familia, como por pensar en la comodidad de la persona mayor, solemos colocarla en el asiento de enfrente, aunque al mirarla no pueda notarse dentro, debido a la baja estatura. Y no sólo es la estatura, sino a la pérdida de masa muscular.

Es un tema delicado, lo mismo es, adentrarnos en el debate de ¿hasta cuándo manejar un automóvil? y es que el diseño automotriz, pese a que está pensando en estos problemas y cómo solucionarlos aún en nuestro presente no ha dado una respuesta, el proceso de diseño y producción es largo. Investigadores del MIT han estado trabajando en el diseño automotríz pensando en gente mayor.

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Por ahora, creo que debemos de estar conscientes de esta situación y pensar dos veces si lo mejor es que es nuestro familiar vaya en el asiento delantero, la comodidad para poder moverse enfrente es innegable, ¿pero la seguridad?. Quizá colocando un asiento de apoyo pudiera funcionar, pero habría que investigar más al respecto. Por lo pronto la pregunta queda ahí, para reflexionarla: ¿Es seguro llevar a mi padre/madre mayor en el asiento de enfrente?…