envejecimiento activo

Un estudio realizado por investigadores de Corea del Sur destacó que las personas mayores deben incrementar su ritmo de actividad física

María Magdalena Buitrago Villalobos: Hacer ejercicios a los 60 años aporta grandes beneficios — Maria Buitrago Villalobos
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Por Andrés Felipe Hurtado y Lina Vanessa Becerra-Hernández

Con el paso de las décadas y las constantes transformaciones de la organización social en pro del progreso comunitario, resulta normal que se pierdan intereses con el fin de generar un estado de bienestar inmediato. Sin embargo, en la actualidad, son esos cambios de intereses los que han hecho que se pierda de vista a un grupo importante de la sociedad, y esos son los adultos mayores.

Esta pérdida de vista se puede visibilizar con tan solo mirar la infraestructura de nuestra ciudades, pues esta no resulta adecuada para la buena interacción social de este grupo, lo cual incita a ellos a no salir y a sus acompañantes a no motivarlos y hacerlos sentir menos validos; restringiéndolos a un estado de deterioro acelerado, todo por falta de hábitos de ejercicio y prácticas tendientes al sedentarismo que facilitan el vivir cotidiano.

Por lo anterior, se propone a la población en general, que se haga un esfuerzo por restablecer esa importancia que deben tener los adultos mayores, comenzando con generar espacios urbanos donde ellos puedan sentirse más seguros para realizar actividades, pasando por reconocer la riqueza cultural y social que este grupo tiene para ofrecer a las generaciones contemporáneas y terminando por generar un estado de apertura social hacia la tolerancia. Lo que en últimas podría llevar a un cambio tendiente a mejorar la condición actual de intolerancia del país.

Fuente:

Hurtado, A., y Becerra-Hernández, L. (2018). ¿Cómo lograr una vejez activa en un país inactivo?. Salutem Scientia Spiritus4(1). Recuperado a partir de https://revistas.javerianacali.edu.co/index.php/salutemscientiaspiritus/article/view/1933

Es, probablemente, una de las mayores preocupaciones: Perder la independencia en cierto punto de nuestra vejez. Depender de alguien para poder realizar actividades cotidianas como bañarse, comer o limpiar la casa…manejar el auto…actividades que son simples, pero que en realidad requieren de muchas capacidades, pero no nos damos cuenta hasta que las necesitamos.

Para poder mantenerse independientes la vejez, es necesario tener un plan de acción.

Ejercicio físico

Si queremos que nuestro cuerpo sigue funcionando durante mucho tiempo es necesario tener una rutina de ejercicio. Todo dependerá de nuestras capacidades actuales, El objetivo para todos es no perder la funcionalidad, mantener un buen tono muscular, ejercitar nuestros reflejos y coordinación. Algunas personas creen que con caminar es suficiente, pero no es así. Ejercicio cardiovascular como las caminatas, es bueno pero no trabaja todo lo que necesitamos para continuar siendo funcionales. Además de caminarPodemos realizar algunas de las siguientes actividades: Yoga, natación, artes marciales (Si, artes marciales, ya que se trabajan la coordinación, la ubicación espacial, la memoria, la resistencia, la velocidad de reacción, entre muchas otras habilidades más). Inscribirse al gimnasio también es una buena opción, ya que es muy importante trabajar el tono muscular para evitar la sarcopenia, el trabajo en máquinas no solamente es para la gente que quiere tener un cuerpo escultural, hacer movimientos repetidos en un aparato tiene diferentes objetivos.

Buena alimentación

De acuerdo con un artículo publicado en 2019 en el periódico: elpaís.com Existen alimentos que nos hacen envejecer manera acelerada, obviamente, dejando de lado el aspecto estético estos alimentos no son buenos por el hecho de perjudicar nuestra salud. Estos alimentos son los siguientes:

Las tortitas de arroz:  Lejos de ser beneficioso, este tipo de preparados tiene un alto índice glucémico y puede causar picos en los niveles de azúcar en sangre.

La mantequilla o margarina: Las grasas hidrogenadas (como las que contienen la margarina y la mantequilla) se correlacionan positivamente con el grosor de la piel y las arrugas.

Bebidas azucaradas: El problema no solo está en el azúcar, las altas concentraciones de cafeína pueden afectar a la calidad del sueño, algo que se “asocia con un aumento de los signos de envejecimiento intrínseco, una función disminuida de la barrera cutánea y una menor satisfacción con la apariencia”, concluye un estudio del Cleveland Medical Center, en EE.UU.

Papas fritas: Están relacionadas con el exceso de formación de radicales libres que acortan la vida y envejecen prematuramente la piel.

Carnes procesadas: Contienen aditivos relacionados con la inflamación y que también pueden dañar el colágeno de la piel.

Chocolates: Las barritas de chocolate contienen cacao altamente procesado que ha perdido la mayoría de sus componentes beneficiosos para la salud, contienen grasas hidrogenadas, harinas de baja calidad (cuando hay galleta de por medio) y azúcares añadidos.

La sal: El cloruro de sodio podría promover las respuestas alérgicas de la piel como es el caso de la dermatitis. Además, alertan desde la Harvard Medical School, este elemento también deshidrata y hace que nuestra piel esté más seca.

Tener una alimentación balanceada y pensada de a cuerdo con nuestra edad y nuestras actividades diarias nos dará una mejor vejez. De hecho, de acuerdo con investigadores de la Universidad Católica de Chile: El estilo de alimentación mediterráneo ha demostrado, con amplia solvencia científica, por asociación o intervención, generar numerosos beneficios en la prevención y tratamiento de diferentes tipos de condiciones de riesgo y/o patologías crónicas.

Diseño del ambiente

Hace unos años atrás escuche una plática por parte de una diseñadora y arquitecta, encargada de investigar el diseño para la vejez. Esta diseñadora fue amiga de una persona que tal vez muchos conocemos gracias a una película que salió hace unos años. Julia Child.

Julia Child. Chef, autora y presentadora de televisión estadounidense. Fue reconocida por facilitar la gastronomía francesa al público de su país con el lanzamiento de su libro de cocinaMastering the Art of French Cooking —Dominando el arte de la cocina francesa

Julia Child, en sus últimos años padeció de artritis, la diseñadora Patricia Moore contó con tristeza el pesar que le causó ver a Julia con esta situación, el rediseño de su cocina hubiera podido proporcionarle a Julia unos años llevaderos haciendo lo que más amaba hasta el final: cocinar.

Y es que pensamos que el diseño de espacios o el uso de aditamentos diseñados para facilitar la accesibilidad y funcionalidad de las cosas cotidianas es algo que nos hace mayores (en un sentido edadista). Si cambiáramos la forma de pensar y les diéramos una connotación positiva podríamos disfrutar una vejez más independiente.