jovenes y mayores

 

Resultado de imagen para AGING WORLDEn este último mes, escribir para ustedes, mayores de hoy, cuidadores de personas mayores e interesados en la temática de envejecimiento y vejez me ha sido complicado, ya que preparar clases para jóvenes de licenciatura me ha estado ocupando bastante. No es tarea fácil. Los que son docentes lo sabrán.

El día de hoy les tengo una pregunta y espero que los lectores asiduos de mayoresdehoy.com  puedan contestarla… ¿Qué deben de saber los jóvenes respecto al envejecimiento? …

El día de ayer, un grupo de al rededor 15 chicos de menos de 25 años de edad iniciaron en el internet una búsqueda sobre “envejecimiento poblacional” y el “envejecimiento humano”, lo que encontraron en escasos 45 minutos fue información relevante sobre demografía, algunos se dieron cuenta de que América Latina no es ese continente lleno de niños pequeños, aunque sí más que en Europa, pero ya estamos entrando en la edad madura. Otros me dijeron que, de acuerdo a la información de la red, existen tres tipos de envejecimiento (a lo cual yo me quedé atónita, pues sé que las clasificaciones son muy variadas como para solo resumirlo en tres), muchos relacionan el envejecimiento con los últimos días de la vida en este planeta  y con cambios negativos en el ser humano.

 

¿Qué quisieran decirle a este grupo de chicos y chicas que planean colaborar con las diversas problemáticas relacionadas con el envejecimiento humano y poblacional?

 

¿Qué creen que deben de saber los nacidos a finales del siglo XX y principios del siglo XXI en relación a la vejez? ¿En relación a las personas mayores? 

 

Sus comentarios son bien recibidos.

 

cold sun friends outside

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Es muy importante difundir la cultura gerontológica a nivel de los jóvenes de preparatoria, incluirla en  currículo escolar, a nivel de sociales, porque en ese nivel podemos ayudarles a ver el adulto que todos llevamos dentro.

El joven tiene la cultura de ver pasar el tiempo sin inmiscuirse en él, como que nada de lo que le pase traerá consecuencias en su salud, como el beber demasiado, el ingerir substancias como drogas o el fumar, porque a su juventud, los efectos son pasajeros.

Si le enseñamos las consecuencias de un buen cuidado de que todos somos producto de la evolución, que el envejecimiento no es selectivo, que se caracteriza por ser universal, progresivo, homogéneo, e irreversible, que si cuidamos nuestro cuerpo a temprana edad, lograremos una calidad de vida envidiable, en comparación a la que tiene México actualmente.

México adolece de enfermedades crónico degenerativas que hacen el envejecimiento muy difícil, como la obesidad, la hipertensión y sobre todo la diabetes que da una muy mala calidad de vida, que lleva al adulto a una discapacidad temprana, con limitaciones físicas importantes.

La idea es poder demostrarle al joven que la cultura de la comunicación con el adulto inicia con reconocer que solo son unos años mayores que nosotros, que no hay una gran diferencia entre sus aspiraciones y las nuestras, que lo que ellos sueñan, es lo mismo que ellos han soñado, solo que en diferentes años.

Que ellos también quisieron liberarse de sus padres, tener una vida plena, educarse y poder no carecer de nada económico, que el avance personal es un logro soñado por todos y alcanzado por pocos.

Pero haciendo un lado eso, podemos implicar al adulto en la comunicación con los jóvenes que los escuchen, que vean lo que el adulto pensó y sintió y que fue necesario que el pasara para lograr lo que ellos pudieran admirar o desechar.

Porque las experiencias de vida no solo son las exitosas, sino también las que nos llevan al deterioro y con ellas también hay que vivirlas.

Que el cuidado inicia con el uso de la razón, que las infecciones, no son producto del capitalismo, que las investigaciones han demostrado que el cuidado físico mejora la calidad de vida, y la convivencia sana.

Hay que reconocer lo que tenemos en común, y que puede hacer el joven al analizar cómo mejorar su calidad de vida actual, como cuidar su cuerpo, con sueño suficiente para poder recuperar su inmunología, como alimentarse de manera sana, que  evitar. Como ejercitarse para evitar el sedentarismo y la obesidad, como cuidad sus emociones, y poderlas comunicar, para enfrentar tantas enfermedades mentales que nos dañan a los jóvenes.

La comunicación o la brecha generacional, no es del adulto, es un límite que pone el joven para evitar lograr un aprendizaje, porque en su criterio, nada tienen que enseñarle, gente vieja y pasada de moda, por ello estamos trabajando para cambiar el concepto de gerontofobia, que ha marcado al mundo actual.

En donde la cultura de los jóvenes sin arrugas es un ridículo espejismo, que debemos de cambiar y entre más rápido se haga, podemos brindar una calidad de vida a la generación bollito que tenemos con nosotros.

DRA. MARÍA BERTHA COVARRUBIAS MANRIQUE.

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