reflexiones

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Pudiera parecer que ya no nos dan nada, ahí sentados sin decir nada. Muchos mayores con dependencia parecieran (para algunos) no dar algo más que trabajos y cansancios. No lo veo así. Los mayores con dependencia nos dan retos y creo que nos tocan el alma en muchas formas. Nos ayudan a darnos cuenta de lo importante que tiene la vida, a valorar la salud que se tiene y en sí a valorar los días que tenemos por venir y los que pasaron ya. Los mayores de hoy que están en cama, que requieren ayuda nos dan oportunidades para ser mejores seres humanos, nos brindan reflexiones [fuertes] que, posiblemente, no desemboquen en un producto interno bruto alto o en muchos recursos económicos que el estado requiere para funcionar, nos dan reflexiones profundas que van más allá del sistema económico y político.

Mirando a mi abuelo, mientras cargaba a mi bebé, pensaba en la vida. Reafirmando pensamientos como: Es necesario que al inicio y al final de nuestra vida se nos de la misma importancia como seres humanos. Yo cambio el pañal de mi bebé cada que lo ensucia, por que la amo, por qué la quiero sana y feliz, la ejercito y estimulo cada que puedo durante todo el día y busco brindarle confort cada momento. Pienso mucho en su bienestar. Así debiera de ser el trato a los mayores con dependencia. Sé que no es lo mismo, mi madre suele decir “es una vela que se va apagando” (en referencia a la gente mayor que se encuentra ya en un estado de dependencia total), yo creo que las velas que se consumen tienen cierto romanticismo, ver como “titilan” hasta el final suele ser algo hipnótico. Mirar a la vejez de esta manera pudiera cambiar la forma en cómo se cuidan a las personas mayores con dependencia.

Por lo pronto agradezco a mis tías que cuidan diariamente a mi abuelo, miro como se cumplen las proyecciones de envejecimiento poblacional, teniendo tías mayores de 60 años cuidando a un casí centenario… miro y pienso que necesitamos cambiar muchas cosas en nuestra forma de vida, desde lo que consumimos, lo que construimos, como trabajamos… etcétera.Recién mi tía me contaba los problemas para realizar trámites legales con respecto a mi abuelo, tuvo que llevarlo a poner su huella dactilar en un documento. Mi abuelo pesa mucho (solía medir más de 1,85 cm) ahora usa silla de ruedas y grúa para trasladarse, solamente abre sus ojos, pero ya casí no habla…. ¡firmando un documento en una oficina del gobierno! Hay mucho que cambiar….mucho que de v e r d a d transformar.

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Los mayores de hoy están todas partes. Pero algunas veces los buscamos en todos lados, que están lejos de nosotros. Es algo contradictorio. Es como si supiéramos que existen, pero no tenemos la capacidad de verlos junto a nosotros, aún incluso si somos nosotros mismos los mayores de hoy. Esto quizá tenga que ver con una cuestión de idiosincrasia, de mitos, de costumbres, de  formas aprendidas de vida, es una cuestión compleja que requieren reflexionar, lo que generaciones pasadas nos inculcaron.

 

Compartimos videos virales en redes sociales, compartimos imágenes y mensajes que hablan de la vejez. Pero nos cuesta trabajo ver, que en nuestra comunidad existen, existen los mayores de hoy. Los maravillados viendo personas que hacen ejercicio teniendo 80 años, pero al momento de convivir con personas activas de nuestras redes sociales personales no nos asombramos de la misma manera. Todo cambia si la persona es famosa o  graciosa,  a sí la personas nuestro vecino.

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Melquiades, 92 años. Un mayor de hoy viral.

Y es que tenemos un problema como sociedad, pues aplaudimos los videos virales de gente mayor, pero al hablar de nosotros mismos o de los mayores que nos rodean parecemos otros. No nos expresamos igual, y esto lo digo con base en experiencias que he observado a lo largo de estos años, en los que me he internado en el mundo de la vejez y el envejecimiento.

El Edaísmo o edadismo o viejismo (como quieran nombrarle) es un ejemplo claro, en ocasiones son los propios mayores de hoy quienes se expresan de sí mismos y de sus contemporáneos con expresiones edaístas, es algo muy arraigado. ¡

Luzco genial para mi edad ¿cierto?! 

A mi edad y haciendo estas cosas…

Mi compañera de generación se ve amolada, ya son los años

En fin, expresiones sobran. Pero habrá que reflexionar sobre como estamos construyendo esta nueva forma de envejecer, quizá aceptando que nuestros vecinos, que quizá nosotros mismos, nuestros padres y amigos son mayores de hoy es el paso inicial. Darnos cuenta que en lo cotidiano estamos rodeados de gente mayor, no solo darnos cuenta cuando “nos conviene” el taxista, el empacador del super mercado, el cliente de nuestro negocio, el tendero de la tiendita, la señora de las tortillas… ¡Cuantos mayores de hoy! Siendo conscientes de eso podemos iniciar una reflexión que nos lleve a como estamos diseñando el mundo de hoy y del futuro…

 

 

 

Uff! que tema. Cuándo inició mayores de hoy me avoqué a hablar de mayores que cambian la manera en como se ve a la vejez, en mayores sorprendentes, gente grande que luce excelente, personas viejas que hacen “cosas de jóvenes” y eso fue hace 6 años atrás, conforme pasó el tiempo empecé a sentir que algo no andaba bien con este tipo de imagenes virales de personas mayores que hacen cosas “””sorprendentes””” … empecé a pensar que los mayores de hoy sí, claro, son eso, pero eso no es todo.

adulto mayor patinando

Claro que motiva ver a una persona que rebasa los 60 años haciendo cosas “de jovenes” pero creo que también es mucho el morbo de la gente, que quiere ver cosas “raras” o (nuevamente) “sorprendentes”. En lo personal, creo que motiva y ayuda a muchas personas (no sólo mayores de hoy) a ver que la vejez puede ser diferente, por ello muchos hablan de la llamada “Nueva Longevidad”, pero también creo que con el paso de los años esto ya no es pertinente.

adulto mayor yoga

¿Por qué ya no es pertinente hablar de adultos mayores sorprendentes?

Pues creo que, si bien hace un tiempo ayudó a poner en perspectiva como  la vejez no es lo que siempre se piensa que es, ahora podemos caer nuevamente en una especie de cliché muy similar a las palabras: edad de oro, años dorados, etcétera ¿me explico?. Creo que como sociedad necesitamos aprender a decir las cosas como son, apreciar a esas personas adultas mayores del día a día, a las que estan sentadas junto a nostros en el transporte público, a los que venden cosas en las calles, a quienes van a clases de yoga y danza y a los que están sentados en su casa en este instante. Por qué no hace falta exagerar para decir que la gente grande no es lo que era antes, no hace falta hablar de personas mayores que pueden ir al gimnasio y hacer pesas o correr maratones ¿por qué? pues en primer lugar si prestamos atención veremos que hay mayores en nuestra comunidad que van al gimnasio y corren maratones… gente común y corriente que sigue su vida sin tanta fotografía. Por qué decir que es un logro es como decir que son anormales y al ensalsar a este tipo de mayores al mismo tiempo les restamos a ellos mismos y a la comunidad de gente mayor que simplemente vive su día a día, sin pensar si son sorprendentes.

abuelo sorprendente

¿Hacen falta estas imagenes para afirmar la nueva longevidad? ¿Hace falta ver a gente mayor hacer cosas “extrañas” para su edad? …. Creo que puede ser contraproducente a cierto punto decir que hay adultos mayores que hacen cosas que nos impactan, por que es muy similar a decir que lucen “jovenes” y eso nos lleva a la corriente anti edad o anti aging que nos coloca en ese lado del Edaísmo o Ageism ¿irónico cierto?.  Por ello creo que hace falta reflexionar a profunidad al respecto, estamos aprendiendo por que somos los primeros seres humanos que pueden hablar de vivir más de 100 años, por qué realmente no sabemos como afrontar todo esto que carga la nueva longevidad y el envejecimiento poblacional, tenemos que tener mucho cuidado.

¿Qué hacer?¿Qué decir?

Pues creo que hay que hablar de la diversidad, así de sencillo, así de complejo. De retratar a la vejez con todas sus caras, de no caer en el estigma, de no caer en habla de “los otros”, tener un discurso incluyente, realista y motivante. Reconocer que hay mayores sorprendentes que salen en revistas y en la web, pero que también los hay vendiendo helados en las calles, manejando autobuses o trabajando el campo. Tenemos que reconocer que la diversidad incluye a los mayores dependientes, a gente que usa sillas de ruedas y andadores, personas mayores que no saben leer, personas que olvidan y padecen un sín número de enfermedades. Hablar de los mayores de hoy es eso, hablar de la diversidad, no de clichés.  Trabajemos para hacer comprender a la sociedad que como dijo la periodista Patricia Kelly : “las personas mayores son el grupo más diverso que hay…” más claro ni el agua.