¡Hey! ¡Esa persona de al lado es un mayor de hoy!

Los mayores de hoy están todas partes. Pero algunas veces los buscamos en todos lados, que están lejos de nosotros. Es algo contradictorio. Es como si supiéramos que existen, pero no tenemos la capacidad de verlos junto a nosotros, aún incluso si somos nosotros mismos los mayores de hoy. Esto quizá tenga que ver con una cuestión de idiosincrasia, de mitos, de costumbres, de  formas aprendidas de vida, es una cuestión compleja que requieren reflexionar, lo que generaciones pasadas nos inculcaron.

 

Compartimos videos virales en redes sociales, compartimos imágenes y mensajes que hablan de la vejez. Pero nos cuesta trabajo ver, que en nuestra comunidad existen, existen los mayores de hoy. Los maravillados viendo personas que hacen ejercicio teniendo 80 años, pero al momento de convivir con personas activas de nuestras redes sociales personales no nos asombramos de la misma manera. Todo cambia si la persona es famosa o  graciosa,  a sí la personas nuestro vecino.

AB0.jpg

Melquiades, 92 años. Un mayor de hoy viral.

Y es que tenemos un problema como sociedad, pues aplaudimos los videos virales de gente mayor, pero al hablar de nosotros mismos o de los mayores que nos rodean parecemos otros. No nos expresamos igual, y esto lo digo con base en experiencias que he observado a lo largo de estos años, en los que me he internado en el mundo de la vejez y el envejecimiento.

El Edaísmo o edadismo o viejismo (como quieran nombrarle) es un ejemplo claro, en ocasiones son los propios mayores de hoy quienes se expresan de sí mismos y de sus contemporáneos con expresiones edaístas, es algo muy arraigado. ¡

Luzco genial para mi edad ¿cierto?! 

A mi edad y haciendo estas cosas…

Mi compañera de generación se ve amolada, ya son los años

En fin, expresiones sobran. Pero habrá que reflexionar sobre como estamos construyendo esta nueva forma de envejecer, quizá aceptando que nuestros vecinos, que quizá nosotros mismos, nuestros padres y amigos son mayores de hoy es el paso inicial. Darnos cuenta que en lo cotidiano estamos rodeados de gente mayor, no solo darnos cuenta cuando “nos conviene” el taxista, el empacador del super mercado, el cliente de nuestro negocio, el tendero de la tiendita, la señora de las tortillas… ¡Cuantos mayores de hoy! Siendo conscientes de eso podemos iniciar una reflexión que nos lleve a como estamos diseñando el mundo de hoy y del futuro…

 

 

 

Anuncios

¿Adultos mayores sorprendentes?

Uff! que tema. Cuándo inició mayores de hoy me avoqué a hablar de mayores que cambian la manera en como se ve a la vejez, en mayores sorprendentes, gente grande que luce excelente, personas viejas que hacen “cosas de jóvenes” y eso fue hace 6 años atrás, conforme pasó el tiempo empecé a sentir que algo no andaba bien con este tipo de imagenes virales de personas mayores que hacen cosas “””sorprendentes””” … empecé a pensar que los mayores de hoy sí, claro, son eso, pero eso no es todo.

adulto mayor patinando

Claro que motiva ver a una persona que rebasa los 60 años haciendo cosas “de jovenes” pero creo que también es mucho el morbo de la gente, que quiere ver cosas “raras” o (nuevamente) “sorprendentes”. En lo personal, creo que motiva y ayuda a muchas personas (no sólo mayores de hoy) a ver que la vejez puede ser diferente, por ello muchos hablan de la llamada “Nueva Longevidad”, pero también creo que con el paso de los años esto ya no es pertinente.

adulto mayor yoga

¿Por qué ya no es pertinente hablar de adultos mayores sorprendentes?

Pues creo que, si bien hace un tiempo ayudó a poner en perspectiva como  la vejez no es lo que siempre se piensa que es, ahora podemos caer nuevamente en una especie de cliché muy similar a las palabras: edad de oro, años dorados, etcétera ¿me explico?. Creo que como sociedad necesitamos aprender a decir las cosas como son, apreciar a esas personas adultas mayores del día a día, a las que estan sentadas junto a nostros en el transporte público, a los que venden cosas en las calles, a quienes van a clases de yoga y danza y a los que están sentados en su casa en este instante. Por qué no hace falta exagerar para decir que la gente grande no es lo que era antes, no hace falta hablar de personas mayores que pueden ir al gimnasio y hacer pesas o correr maratones ¿por qué? pues en primer lugar si prestamos atención veremos que hay mayores en nuestra comunidad que van al gimnasio y corren maratones… gente común y corriente que sigue su vida sin tanta fotografía. Por qué decir que es un logro es como decir que son anormales y al ensalsar a este tipo de mayores al mismo tiempo les restamos a ellos mismos y a la comunidad de gente mayor que simplemente vive su día a día, sin pensar si son sorprendentes.

abuelo sorprendente

¿Hacen falta estas imagenes para afirmar la nueva longevidad? ¿Hace falta ver a gente mayor hacer cosas “extrañas” para su edad? …. Creo que puede ser contraproducente a cierto punto decir que hay adultos mayores que hacen cosas que nos impactan, por que es muy similar a decir que lucen “jovenes” y eso nos lleva a la corriente anti edad o anti aging que nos coloca en ese lado del Edaísmo o Ageism ¿irónico cierto?.  Por ello creo que hace falta reflexionar a profunidad al respecto, estamos aprendiendo por que somos los primeros seres humanos que pueden hablar de vivir más de 100 años, por qué realmente no sabemos como afrontar todo esto que carga la nueva longevidad y el envejecimiento poblacional, tenemos que tener mucho cuidado.

¿Qué hacer?¿Qué decir?

Pues creo que hay que hablar de la diversidad, así de sencillo, así de complejo. De retratar a la vejez con todas sus caras, de no caer en el estigma, de no caer en habla de “los otros”, tener un discurso incluyente, realista y motivante. Reconocer que hay mayores sorprendentes que salen en revistas y en la web, pero que también los hay vendiendo helados en las calles, manejando autobuses o trabajando el campo. Tenemos que reconocer que la diversidad incluye a los mayores dependientes, a gente que usa sillas de ruedas y andadores, personas mayores que no saben leer, personas que olvidan y padecen un sín número de enfermedades. Hablar de los mayores de hoy es eso, hablar de la diversidad, no de clichés.  Trabajemos para hacer comprender a la sociedad que como dijo la periodista Patricia Kelly : “las personas mayores son el grupo más diverso que hay…” más claro ni el agua.

 

Por que mirar desde una sóla ventana nos impide ver todo el paisaje

ventana pequeña

 

Estaba pensando en como abordar un sin número de pensamientos que este día de junio tengo en la cabeza, entonces, veo esta frase en mi TL de twitter:

 “La forma en la que vemos el problema, es el problema” – Stephen Covey

Y claro que coincido con esta idea. Quizá ya he hablado al respecto, en otras ocasiones, pero aún tengo la sensación de que la cosa no ha quedado clara. Cuando hablamos de envejecimiento nos vienen a la mente una serie de ideas que rodean profesiones o especialistas, que estan cerca de los estereotipos, de los estigmas. El día de ayer leía que el perder dientes está relacionado con el envejecimiento prematuro, fue cuando dije..haber, haber, esperen y me puse a leer la nota con más calma (aquí está el link a la nota) y me dí cuenta que este escrito está muy cerca del llamado edaísmo, del cual se ha venido hablando recientemente. Dice que : Además de aparentar una edad mayor, las personas con este padecimiento también pueden sufrir de enfermedades gástricas. Entoncés se está afirmando que las personas mayores son personas sin dientes. Lo cual es erróneo, se sabe que el edentulismo es una enfermedad, y que no es normal perder dientes, es E N F E R M E D A D y el envejecimiento es algo que ocurre desde nuestra concepción hasta el día de nuestra muerte. Vivimos envejeciendo.

Creo que dejando claro ese primer punto, relacionado con lo que es envejecer es cuando se puede abordar el siguiente. Tendemos a suponer que para hablar de vejez y envejecimiento se requiere ser geriatra, médico internista, enfermera geriátrica, gerontólogo, trabajador social… terapeuta ocupacional, etcétera. Yo me reuso a aceptar esto. Claro que estos profesionales saben del tema ( y vaya que saben!) pero la idea apunta a que no debemos de ceñirnos a una sola mirada para resolver todos los retos que el envejecimiento poblacional trae consigo. Por que mirar desde una sóla ventana nos impide ver todo el paisaje, así como se habla de eliminar el edaísmo para darle una visión humana a la vejez, una visión libre y natural de lo que es envejecer y cambiar el paradigma (s) del envejecimiento, se debiera de hablar fuerte y claro de como es obligatorio que desde distintas profesiones y ocupaciones se aborde el tema.

¿Nos da miedo? ¿Nos da miedo asomarnos por la ventana y sacar la cabeza para mirar por otros lados? ¿Estamos preparados? Creo que sí, que sí hay miedo. El miedo existe por que seguimos pensando que la vejez es un tema que solo ven los doctores en sus consultorios, nos da miedo hablar de la vejez por temor a ser “viejos” y nos topamos con ideas que (quizá) nosotros mismos plantamos en nuestra mente, gracias a preconcepiones, por ejemplo: Los llamados baby boomers, quienes hoy marcan tendencias en lo que respecta a la visión de la propia vejez, fueron quienes rechazaron muchos conceptos sociales, muchas formas de vida, hicieron que la juventud tuviera una importancia desmedida, por que ellos estaban ahí, ellos eran los que importaban.

Ahora, a mi manera de ver las cosas, todo este discurso de la importancia de la juventud a manera de boomerang ha llegado nuevamente a estos días y  se transforma en un antifaz que no deja ver las cosas con claridad. Creo que ese antifaz es parte del miedo a hablar de que en efecto, la juventu importa, pero también la edad madura, es como corregir el discurso de hace unos años… y da miedo, no a todos, pero está latente. Estarémos preparados para mirar todo el paisaje cuando dejemos claro que nadie es más o menos por tener cierta edad, cuando nos demos cuenta que hablar de envejecimiento no implica restringirnos a analizar a los que hoy son mayores, cuando nos demos cuenta que debemos de cambiar la forma de hablar de nuestro desarrollo humano. Cuando a los niños les digamos de manera clara y sencilla que la vejez no es una enfermedad, sino una parte de la vida.