Fumar deteriora tu cerebro

 

pulmones de fumadorSiempre que se habla del hábito (más bien vicio) de fumar y el dejar de fumar, se habla de los beneficios en lo que respecta al sistema respiratorio, algo casí obvio, pues al dejar de introducir humo a tus pulmones, estos te lo agradecerán. Pero, ¿Sabías que fumar incrementa en 70%  tu posibilidad de padecer Alzheimer? Así es. Al fumar un cigarrito cada día (o cada par de horas…) estás más y más cerca de la posibilidad de padecer algún tipo de demencia como lo es el Alzheimer.

cerebro con demencia

En el año 2015 se encontró que el riesgo de padecer demencia podía cambiar de acuerdo a los hábitos con el tabaco, como el no fumar nunca, dejar de fumar o seguir fumando. La buena noticia es que no todo está perdido, pues al dejar de fumar se disminuye el deterioro cognitivo, aún en edad madura. Y con hábitos saludables se puede eliminar ese riesgo latente de padecer demencia, debido al cigarrillo.

 

Fuente:

Zhong et al. (2015). Smoking Is associated with an increased risk of dementia: A meta-analysis of prospective cohort studies with investigation of potential effect modifiers, PLoS ONE 10(3), e0118333. doi: 10.1371/journal.pone.0118333

 

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Un test de salud. Inciando bien el 2018

Test de Salud Oriflame

Ya iniciará el nuevo año, llegan nuevas oportunidades para vivir, y algo que preocupa cada año es: La Salud. Por obvias razones es importante hacernos un chequeo anual o semestral para conocer nuestro estado de salud actual, a veces el tiempo o el dinero se interponen, es por ello que les traemos este test bastante sencillo, que no suple para nada un chequeo anual, pero si puede darnos una idea de como se encuentra nuestro estado de salud en general.

Test de salud wellness.

Este test lo pueden encontrar en el sitio web de Oriflame® para tomarlo deben de registrarse (no tiene costo alguno) y al terminar el registro lo encontrán en la sección referente a su perfil personal en el apartado de información comercial. Si bien Oriflame® es una marca lider en cosméticos, recientemente han incursionado en la venta de suplementos alimenticios, es por ello que en su sitio web se encuentra el test de salud wellness, este test se desarrolló con la colaboración del Consejo Asesor Científico de la marca Oriflame® y se basa en las recomendaciones de la OMS, así como del Fondo Mundial para la investigación del Cáncer, la Agencia Alimentatia Nacional Sueca, la Unión Europea, la Escuela de Salud Pública de Harvard, la Asociación Estadonunidense del Sueño y la Asociación Estadounidense del Corazón.

La verdad realizarlo es muy sencillo pues es rápido (en 10 minutos se ejecuta) y pueden acceder a él aquí.

 

¿Cuales son los factores de riesgo para padecer demencia?

Es necesario hacer hincapié en que la demencia no puede prevenirse como tal, pero si se puede disminuir la probabilidad de padecerla. Lo primero es informarse y con esta finalidad es que les coloco este breve artículo bien fundamentado.

Existen más de 70 causas que ocasionan la presencia de un síndrome demencia (Villalpando, 2006). La prevención en demencias, debe estar dirigida a disminuir factores ambientales y con ello demorar la aparición de los síntomas (Llibre–Rodríguez y Gutiérrez, 2014)

Evidencias epidemiológicas, biológicas y sociales apoyan la hipótesis de que los factores de riesgo operan durante toda la vida (gestación, infancia, adolescencia, la vida adulta temprana y tardía) y actúan de forma independiente, acumulativa e interactiva para causar la enfermedad (Kuh, 2003).

Algunos factores de riesgo son:

  • Malnutrición fetal, bajo peso al nacer, no lactancia materna (Llibre–Rodríguez y Gutiérrez, 2014).
  • Enfermedades cardiovasculares (León et al., 2013, Llibre–Rodríguez y Gutiérrez, 2014)
  • Bajo nivel educacional, puesto que la educación incrementa la reserva cognitiva y ofrece una potenciación a largo plazo e induce neuroprotección (Villalpando, 2006, Hughes y Ganguli, 2009, León et al., 2013, Han y Han, 2014). Se ha encontrado que a mayor nivel educativo más resistente es el cerebro ante la demencia, esto significa que la demencia puede presentarse en una persona con un nivel educativo mayor pero los síntomas serán diferentes y la enfermedad más lenta, pudiendo ser por los caminos que se han trazado entre las conexiones neuronales, pero este nivel educativo se refiere al haber recibido bastante educación hasta los 12 años de edad, pero es de ayuda estudiar incluso en la vejez (Vickers, 2015).
  • Menor participación en actividades cognitivas (León et al., 2013).
  • Poca actividad física, sedentarismo (León et al., 2013, Han y Han, 2014)
  • Diabetes Mellitus (Lee et al., 2010, Reitz  et al., 2011, Aguilar-Salinas, 2013, León et al., 2013, Salinas et al., 2013, Arjona et al., 2014) .
  • Hipertensión (Lee et al., 2010, Reitz  et al., 2011, Aguilar-Salinas, 2013).
  • Hipercolesterolemia, enfermedad cardiaca isquémica, síndrome metabólico (Villalpando, 2006, Lee et al., 2010, Reitz  et al., 2011).
  • La obesidad, la hipertensión arterial, la diabetes y el síndrome metabólico en la edad media de la vida, contribuyen a una proporción significativa de los casos de demencia y EA (Enfermedad de Alzheimer) por diversos mecanismos, que incluyen: el daño vascular, producción por el tejido adiposo de sustancias que son importantes en el metabolismo (adipocinas), la inflamación (citocinas), la resistencia periférica a la insulina y la hiperinsulinemia (Llibre–Rodríguez y Gutiérrez, 2014).
  • Ictus, ya que lesiona directamente las regiones cerebrales relacionadas con la función cognitiva, el tálamo y las proyecciones tálamo-corticales. Por otra parte, incrementa el depósito de la proteína beta amiloide (􏰏 A), que conduce al deterioro cognitivo. El ictus en su fase aguda, induce una respuesta inflamatoria (Llibre–Rodríguez y Gutiérrez, 2014).
  • Depresión (Ownby et al., 2011), pues existe prevalencia global de trastornos depresivos de 27,41%, de los cuales 44,41% corresponden a sujetos con demencia de tipo vascular, 32,48% a otros tipos de demencia no especificada y 18,53% a Enfermedad de Alzheimer (Pineda et al., 2014) .
  • Factores genéticos: En demencia tipo Alzheimer temprana se presentan mutaciones puntuales en la proteína precursora del amiloide (APP, cromosoma 21), en la presenilina 1 (PS1, cromosoma 14) y en la presenilina 2 (PS2, cromosoma 1)  y en el Alzheimer, no familiar o esporádico, que constituye el 95 % de los casos, el gen de la apolipoproteina E􏰐4 (Apo E, es una proteína que interviene en el transporte de lípidos y desempeña un papel importante en el cerebro) localizado en el cromosoma19, es el factor genético de riesgo más replicado desde 1993 en los diversos estudios (Villalpando, 2006, Llibre–Rodríguez y Gutiérrez, 2014, Parra et al., 2014).
  • Historia de traumatismo craneoencefálico (Villalpando, 2006). De acuerdo con el Prof. James Vickers del centro de investigación y educación sobre la demencia (Vickers, 2015) los golpes en la cabeza que se dan en deportes de contacto son un factor de riesgo.
  • Genero femenino (Villalpando, 2006).
  • Bajo IQ (Villalpando, 2006).
  • Escasos lazos sociales (Villalpando, 2006).
  • Deterioro cognitivo leve y sus sub tipos pues de acuerdo a Serrano (2013) el 27,1% de los pacientes con deterioro cognitivo leve desarrolló demencia tipo Alzheimer . El 35% de las personas con deterioro cognitivo amnésico convirtió a demencia (20% en 6 meses, 15% en 12 meses). La edad y la Jubilación son variables importantes para la conversión del deterioro cognitivo leve a demencia.
  • Exposición ocupacional al Aluminio (Exley C, 2014).
  • Mayor edad (León et al., 2013, Parra et al., 2014).
  • Tabaquismo (Parra et al., 2014).
  • Recientemente se ha hablado de 4 factores clave que podrán reducir el riesgo de padecer demencia si se atienden como tener mejor nivel educativo a edades tempranas, evitar la hipertensión, la diabetes y el hábito de fumar. Se habla de una reducción del 8.3% de la prevalencia de la demencia para el año 2050 si estos factores son tomados en cuenta a tiempo , esto si estos factores se reducen en un 10% (Norton S, 2014).

De acuerdo con el “GBD” (Global Burden of Disease o Carga global por enfermedad) realizado por el IHME (Institute of Health Metrics and Evaluation o Instituto de la Salud, métricas y evaluación) la demencia tiene un peso de carga mucho mayor que la pérdida auditiva o la fallas de visión y las fallas cardiacas (Prince et al., 2015a).

 

 

Fuentes de información:

Aguilar-Salinas, C. A. (2013). Comentarios a la ensanut 2012. Salud Pública de México, 55(2), 347-350.

Arjona, R. D., Esperón, R. I., Herrera, G. M., & Albertos, N. E. (2014). Asociación de diabetes mellitus con deterioro cognitivo en adultos mayores. Estudio basado en población. Revista Med. Instituto Seguro Social, 52(4), 416-421.

Exley C, V. T. (2014). Elevated brain aluminium and early onset alzheimer’s disease in an individual occupationally exposed to aluminium: A case report. J Med Case Rep, 8(41). doi:10.1186/1752-1947-8-41.

Han, J. Y., & Han, S. H. (2014). Primary prevention of alzheimer’s disease: Is it an attainable goal? Rev Neuroscience 29(1), 886-892.

Hughes, T., & Ganguli, M. (2009). Modificable midlife risk factors for late-life cognitive impairment and dementia. Curr Pyschiatry Rev, 5(2), 7392.

Kuh, D., Ben-Sholomo, Y.,Lynch,J., Hallqvist, J. y Power, C. (2003). Life course epidemiology. J. Epidemiol Comm Health PubMed, 57(14573579), 778-783.

Lee, Y., Back, J. H., & Kim, J. (2010). Systematic review of health behavioural risks and cognitive health in older adults. Int Psychogeriatry, 22(17487).

León, P., Ruiz, M. L., Ramírez, J., & Sosa, A. L. (2013). Estilo de vida en los adultos mayores y su asociación con demencia. Gaceta Médica de México, 149(1), 36-45.

Llibre–Rodríguez, J. J., & Gutiérrez, R. l. F. (2014). Demencias y enfermedad de alzheimer en américa latina y el caribe. Revista Cubana de salud Pública, 40(3), 378-387.

Norton S, M. F., Barnes DE, Yaffe K, Brayne C. (2014). Potential for primary prevention of alzheimer’s disease: An analysis for porpulation-based data. Lancet Neurol, 13(8), 788-794.

Ownby, R., Crocco, E., Acevedo, A., John, V., & D., L. (2011). Depression and risk for alzheimer disease: Systematic review, meta-analysis, and metaregression analysis. Arch Gen Psychiatry (63), 530-538.

Parra-Bolaños, N., Fernádez-Medina, J. M., & Martínez-Restrepo, O. A. (2014). Funciones neurobiológicas y neuropsicológicas afectadas en pacientes con enfermedad de alzheimer: Implicaciones y consecuencias en la calidad de vida. Cuadernos de Neuropsicología Panamerican Journl of Neuropshychology, 8(242-265).

Pineda, A., Rendón, J. C., Toro, E., & Gómez, J. F. (2014). Depresión de aparición tardía y su relación con la demencia vascular en el anciano. Médicas UIS Revista de los estudiantes de medicina de la Universidad Industrial de Santander 27(2), 51-58.

Prince, M., Wimo, A., Guerchet, M. A., Gemma-Claire., Wu., Y.-T., & Prina, M. (2015). The global impact of dementia. Retrieved from http://www.alz.co.uk/research/WorldAlzheimerReport2015.pdf

Reitz , C., Brayne, C., & Mayeux, R. (2011). Epidemiology of alzheimer disease. Nat. Rev. Neurol, 7(Feb 8), 137-152.

Salinas, R. M., Hiriart, M., Acosta, I., & Sosa, A. L. (2013). Diabetes mellitus y su asociación con demencia y deterioro cognitivo leve en adultos mayores mexicanos de población urbana y rural. Archivos de Neurociencias, 18(1), 1-7.

Vickers. (2015). Risk factors of dementia. Understanding Dementia (Massive Open Online Course, MOOC). Australia: University of Tasmania.

Villalpando, J. M. (2006). Demencias. Geriatría México, 371-390.