urbanismo

Por Diego Sánchez González

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En la actualidad existen diferentes propuestas en materia de planeación gerontológica de los espacios urbanos que pasamos a describir (Sánchez, 2005a):

  •  Promover la participación social de las personas adultas mayores a través de las asociaciones de mayores y aprovechar su experiencia en los procesos de planeación urbana con objeto de proponer alternativas para mejorar la habitabilidad de las ciudades.
  • Impulsar una planeación estratégica del bienestar de las personas mayores mediante el conocimiento global de la realidad vivencial y heterogénea de los adultos mayores a distintas escalas regional, municipal y metropolitana (colonia, manzana), adecuando las acciones a la realidad de cada espacio.
  • Elaborar un sistema integral de información a partir de diagnósticos de la realidad territorial intraurbana, metropolitana y regional de los adultos mayores y el empleo de Sistemas de Información Geográficas.
  • Establecer propuestas de planeación urbana y territorial (medio ambiente, estructura urbana y vivienda, infraestructura primaria, vialidad y transporte público, servicios sociales y sanitarios) para el desarrollo y mejora de la habitabilidad urbana de este sector de población heterogéneo.
  • Favorecer la mayor participación y coordinación de los distintos agentes sociales implicados en el mundo del adulto mayor urbano, tanto las distintas instituciones gubernamentales (municipio, estado) como las no gubernamentales (Caritas Diocesana, Cruz Roja, asociaciones vecinales, etc.).
  • Proponer alternativas integrales frente a las necesidades de las personas mayores, para favorecer el uso correcto y eficaz de los recursos materiales y humanos disponibles.
  • Ayudar al desarrollo de una conciencia crítica de las personas mayores que permita transformar constructivamente la sociedad y posibilite una mayor integración social.

Es necesario que la planeación gerontológica urbana se realice potenciando el uso de metodologías cuantitativas y cualitativas de evaluación y participación social, como las encuestas, entrevistas personales y los talleres comunitarios, así como el empleo de la estadística multifactorial y los Sistemas de Información Geográficos. Las autoridades municipales y metropolitanas serán las encargadas de atender las necesidades de la creciente población heterogénea de 60 y más años en el marco de las grandes ciudades. En este sentido el sector público y los investigadores deben promover líneas de investigación que fomenten el desarrollo social y asistencial de la población adulta mayor, fortaleciendo la formación de recursos humanos capaces de atender las necesidades de este sector de población heterogéneo.

Fuente:

Sánchez, D. (2007). Envejecimiento demográfico urbano y sus repercusiones socioespaciales en México: Retos de la Planeación Gerontológica. Revista de Geografía Norte Grande, (38), 45-61.

No todos los adultos mayores pueden vivir o mudarse a comunidades, vecindarios u hogares que apoyen la edad y que coincidan con sus valores y necesidades. Las diferencias en el acceso a lugares para envejecer bien pueden tomar la forma de desigualdades espaciales, como una precio de mercado inadecuado para una vivienda de adultos mayores con ingresos fijos.

2019 Harvard Joint Center for Housing Studies

En octubre de 2019 se llevó a cabo un simposio que trató las temáticas anteriormente descritas, fue realizado por: Harvard Joint Center for Housing Studies en colaboración con The Hastings Center les compartimos las ponencias del evento:

BIENVENIDOS.
ENVEJECIMIENTO EN UN LUGAR: PENSAR Y HACER DONDE SE ENCUENTRAN EL ENVEJECIMIENTO, LA DESIGUALDAD Y LA JUSTICIA ESPACIAL
LA CIUDAD JUSTA EN LA SOCIEDAD ENVEJECIDA: IDENTIFICANDO VALORES PARA APOYAR UN MEJOR DISEÑO
ENVEJECIMIENTO EN LUGAR: IDEAL VS. REALIDAD
ENVEJECER BIEN EN UN LUGAR: TRAER VISIÓN DE JUSTICIA ESPACIAL AL MOVIMIENTO AMIGABLE CON LA EDAD
ENVEJECER BIEN EN LA CIUDAD JUSTA: VALORES QUE APOYAN LA POLÍTICA, LA PRÁCTICA Y LA VIDA PÚBLICA

Por Andrés Felipe Hurtado y Lina Vanessa Becerra-Hernández

Con el paso de las décadas y las constantes transformaciones de la organización social en pro del progreso comunitario, resulta normal que se pierdan intereses con el fin de generar un estado de bienestar inmediato. Sin embargo, en la actualidad, son esos cambios de intereses los que han hecho que se pierda de vista a un grupo importante de la sociedad, y esos son los adultos mayores.

Esta pérdida de vista se puede visibilizar con tan solo mirar la infraestructura de nuestra ciudades, pues esta no resulta adecuada para la buena interacción social de este grupo, lo cual incita a ellos a no salir y a sus acompañantes a no motivarlos y hacerlos sentir menos validos; restringiéndolos a un estado de deterioro acelerado, todo por falta de hábitos de ejercicio y prácticas tendientes al sedentarismo que facilitan el vivir cotidiano.

Por lo anterior, se propone a la población en general, que se haga un esfuerzo por restablecer esa importancia que deben tener los adultos mayores, comenzando con generar espacios urbanos donde ellos puedan sentirse más seguros para realizar actividades, pasando por reconocer la riqueza cultural y social que este grupo tiene para ofrecer a las generaciones contemporáneas y terminando por generar un estado de apertura social hacia la tolerancia. Lo que en últimas podría llevar a un cambio tendiente a mejorar la condición actual de intolerancia del país.

Fuente:

Hurtado, A., y Becerra-Hernández, L. (2018). ¿Cómo lograr una vejez activa en un país inactivo?. Salutem Scientia Spiritus4(1). Recuperado a partir de https://revistas.javerianacali.edu.co/index.php/salutemscientiaspiritus/article/view/1933