vejez

No todos los adultos mayores pueden vivir o mudarse a comunidades, vecindarios u hogares que apoyen la edad y que coincidan con sus valores y necesidades. Las diferencias en el acceso a lugares para envejecer bien pueden tomar la forma de desigualdades espaciales, como una precio de mercado inadecuado para una vivienda de adultos mayores con ingresos fijos.

2019 Harvard Joint Center for Housing Studies

En octubre de 2019 se llevó a cabo un simposio que trató las temáticas anteriormente descritas, fue realizado por: Harvard Joint Center for Housing Studies en colaboración con The Hastings Center les compartimos las ponencias del evento:

BIENVENIDOS.
ENVEJECIMIENTO EN UN LUGAR: PENSAR Y HACER DONDE SE ENCUENTRAN EL ENVEJECIMIENTO, LA DESIGUALDAD Y LA JUSTICIA ESPACIAL
LA CIUDAD JUSTA EN LA SOCIEDAD ENVEJECIDA: IDENTIFICANDO VALORES PARA APOYAR UN MEJOR DISEÑO
ENVEJECIMIENTO EN LUGAR: IDEAL VS. REALIDAD
ENVEJECER BIEN EN UN LUGAR: TRAER VISIÓN DE JUSTICIA ESPACIAL AL MOVIMIENTO AMIGABLE CON LA EDAD
ENVEJECER BIEN EN LA CIUDAD JUSTA: VALORES QUE APOYAN LA POLÍTICA, LA PRÁCTICA Y LA VIDA PÚBLICA
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Por Laureano Reyes

Photo by Rene Sibulangcal on Pexels.com

En los pueblos indígenas de México hay reportes que señalan un trato preferencial hacia los viejos, acompañado de admiración, respeto, obediencia y protección. La vejez era percibida como un período de profundo respeto, toda vez que representaba autoridad moral y liderazgo político-cultural. Ser indígena y conquistar edades avanzadas era la fórmula perfecta para vivir el último tramo del ciclo de vida prácticamente en un paraíso gerontocrático caracterizado por afecto, cuidados y atenciones hasta la muerte.

[…]

[Actualmente] las formas de vivir la vejez se diversifican en varias “carreras”, y ser viejo e indígena ya no garantizan, de facto, la admiración, respeto, protección, lazos afectivos y solidarios y de veneración que el modelo gerontocrático anterior presumía.

El velo que cubría el misticismo de conquistar edades avanzadas se desvaneció, dando paso al registro de los estigmas, la discriminación, el conflicto intergeneracional y los diversos tabúes, como el maltrato al viejo, se hicieron más visibles. En un mundo gobernado por población joven y madura la juventud se ensalza, en tanto que la vejez se estigmatiza.

[…]

La globalización afectó a los pueblos indígenas, y la población envejecida no fue ajena a los efectos modernizadores que el mundo estaba experimentando. Cada vez va siendo común que los viejos que viven en un mundo globalizado usen medios de comunicación electrónicos, y sean usuarios de redes sociales, correo electrónico y mensajería instantánea como Whats App, entre otras aplicaciones; la vejez va acompañada a los efectos modernizadores que como sociedad experimentamos. […] La generación de los nuevos viejos tiene una estructura familiar y de residencia más compleja que los modelos anteriores […] este tipo de vejez apenas está en su fase inicial, y requiere ser estudiada desde una perspectiva particular, que contemple lo global en una economía neoliberal


Sin duda alguna es un artículo que vale la pena leer completo a conciencia, se los dejamos completo:

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Fuente:

ReyesGómez,L(2019). Investigación de la Vejez en Pueblos Indígenas de México. Research on Ageing and Social Policy, 7(2), 339362.doi:10.4471/rasp.2019.4292 Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/334814232_Investigacion_de_la_Vejez_en_Pueblos_Indigenas_de_Mexico

Para los adultos mayores, uno de los elementos que más incide en su bienestar se asocia con lo económico, ligado a su vez con la calificación de la fuerza laboral. Para ello se considera que los niveles de calificaciones básicas que posee la población de edad avanzada, como por ejemplo los escasos niveles de alfabetización y capacidad de cálculo, propician la informalidad y la inestabilidad laboral, así como una baja remuneración (Paz, 2010).

La búsqueda de opciones laborales por parte de las personas adultas mayores ocurre cuando quieren sentirse útiles y perciben estar en grado de poder desempeñar las actividades o no pueden mantener el nivel económico que tenían en los años previos ya sea porque no tienen derecho a una pensión suficientemente elevada, por no haber acumulado suficientes activos a lo largo de la vida, cuyas rentas les permitan reducir la presión económica o, en algunos casos, para seguir manteniendo a las generaciones más jóvenes (Villagómez, 2013).De esta manera, y sobre todo en la edad avanzada, en caso de enfrentar una situación económica prohibitiva, las alternativas que quedan a disposición son:

I. El abandono y la pobreza.

II. Compartir el domicilio con algún hijo o hija, a veces sufragando parte de los gastos.

III. Acceder a algún asilo público o privado, según las posibilidades económicas de los descendientes de la persona adulta mayor.

De acuerdo con los relatos recopilados por Villagómez (2013), resulta evidente la necesidad de proporcionar alternativas laborales a las personas adultas mayores, pero éstas deben de estar coordinadas adentro de una estrategia de mayor alcance y profundidad (Viscusi,1979). Por ejemplo, las personas deben comenzar a planear su retiro y ahorrar para la jubilación, en caso de tener acceso a un plan de jubilación contributivo, desde la etapa productiva y alcanzar esta meta en el largo plazo.

Eventualmente, si las personas no tuvieran la posibilidad detener acceso a una jubilación, deberían tratar de ahorrar de acuerdo al nivel de vida que planean alcanzar una vez que ya no se desempeñen en el mercado laboral, teniendo en cuenta que los patrones de gasto varían con la edad (OECD, 2005).

Para mitigar los problemas económicos que se derivan de la precariedad laboral de las personas adultas mayores, en América Latina se han implementado iniciativas que buscan colmar las brechas de conocimientos y/o habilidades, y agilizando su colocación en el mercado laboral. Ejemplo de ello es la oferta de capacitación para el empleo en Chile, Colombia, El Salvador, Honduras, Panamá, Puerto Rico y Uruguay; o el desarrollo de bancos de datos e información para poder facilitar el conseguir empleo a las personas mayores (en El Salvador, México y Puerto Rico). Estas acciones son necesarias frente a la discriminación laboral de la cual son objeto las personas adultas mayores por razones de edad, pero más importante aun es el ejemplo que ofreció Panamá en 2007, cuando la Asamblea Nacional aprobó que los trabajadores del sector públicos con 75 años cumplidos pudieran seguir desempeñándose en este sector (Paz, 2010).

Fuente:

Raccanello, K., Constantino, M.I.A. y Molina Velasco, N. (2014). Envejecimiento y políticas sociales integradas en la Ciudad de México / Aging and integrated social policies en Gestión y Análisis De Políticas Públicas, (12), 61–75. Ciudad de México https://doi.org/10.24965/gapp.v0i12.10211