6 consejos para hablar con tus padres mayores sobre el dinero

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El 54% de los adultos admite que prefiere hablar con sus hijos sobre sexo, que con sus padres sobre el envejecimiento y el dinero. Las razones para evitar esta conversación sobre el dinero varían, pero en general, nadie quiere parecer codicioso o autoritario al preguntarle a mamá y papá sobre sus finanzas.

Por el contrario, los padres mayores no quieren admitir que pueden necesitar ayuda porque su salud física y emocional, inevitablemente, disminuyen.

Parece que nadie quiere hablar sobre la muerte, o las realidades financieras que vienen con el envejecimiento.

Además de la carga financiera, también se debe incurrir en un costo emocional para esconder estas conversaciones importantes debajo de la alfombra.

Pero repentinamente, tú y tus padres ancianos se ven obligados a tener este diálogo cuando los niveles de estrés y las emociones se están agotando.

La falta de tiempo, el alto estrés y los sentimientos fuertes no son los mejores ingredientes para una conversación exitosa sobre el dinero. Pero puede ser tu única opción si pospones esta conversación financiera por mucho tiempo.

Puedes evitar este destino y comenzar a hablar con tus padres sobre las finanzas de hoy. Aquí te van algunos consejos para ayudarlo a comenzar el diálogo.

  1. Identifica y procesa tus sentimientos antes de invitar a tus padres a hablar

Hablar con los padres sobre sus planes de herencia, situación financiera y deseos de atención médica, es un asunto emocional.

Así que antes de invitarlos a discutir estos asuntos, tómate el tiempo para gestionar tus propios sentimientos. Puedes sentirte enojado, frustrado, triste o asustado por tu situación.

Cualquiera sea tu estado emocional, debes saber que es normal y saludable tener una reacción al envejecimiento de tus padres. Al procesar estos sentimientos con anticipación, es más probable que estés calmado durante el diálogo real.

  1. Extienda una invitación amorosa

Lidera con intenciones amorosas y deja que tus padres sepan que deseas hablar sobre su vida financiera porque te importan.

Comienza diciendo algo como esto: “sé que puede ser difícil para ti hablar de esto, pero me preocupo lo suficiente por ti como para querer asegurarme de estés bien a medida que envejeces”.

¿Podemos encontrar un momento para analizar qué planes ha realizado y cómo podría ayudarlo a garantizar que todo esté bien?

Recuerda que has estado pensando en esta conversación por un tiempo, pero esta puede ser la primera vez que tu padre haya considerado esta discusión, por lo que es posible que necesiten un poco de tiempo para procesar tu solicitud.

  1. Habla cuando todo esté tranquilo

Es esencial encontrar un momento tranquilo para pedirles a tus padres que participen en un diálogo financiero contigo, así que asegúrate de evitar los días festivos o los eventos en los que es probable que se distraigan.

Si bien es posible que desees hablar hoy sobre el dinero, recuerda que tu padre puede necesitar algún tiempo para adaptarse a la idea de romper su silencio sobre el este tema contigo.

Dependiendo de tu personalidad, esperar un momento tranquilo para invitarlos a participar en una charla sobre dinero, puede ser un desafío. En esta situación, la paciencia da sus frutos.

  1. Sé específico acerca de tus preocupaciones

Cuando compartes tus preocupaciones con tus padres, es importante que seas específico. Si te preocupa que tu madre haya sido víctima de una estafa telefónica, hazle saber eso. ¡Expresa tu preocupación y solicita permiso para ayudar!

Por ejemplo, puedes decir algo así: “me preocupa que se hayan aprovechado de ti financieramente. Me gustaría ayudarte para que no te vuelva a pasar. ¿Qué piensas?”

Si expresas una preocupación de forma amorosa y eres específico sobre la causa de tu preocupación, es más probable que tus padres entiendan tus acciones y cumplan con tu pedido.

  1. Mantén breves las conversaciones

Una vez que tu padre haya aceptado conversar sobre dinero, mantén breve la breve. Puedes tener un millón de preguntas para mamá o papá, pero hacer una o dos a la vez es mejor que bombardear a tus padres con preguntas.

Dale tiempo para digerir lo que estás diciendo y responder, pues es mejor tener tres charlas de 30 minutos que una conversación de 90 minutos.

Esto no solo ayuda a mantener el foco, sino que ayuda a que todos se mantengan tranquilos y racionales.

  1. Dale el control a tu padre siempre que sea posible

Una gran parte del envejecimiento se trata de una pérdida de control sobre su salud física y mental. Los padres ancianos saben que con el tiempo necesitarán más apoyo, pero a menudo, no quieren enfrentar esta realidad.

Cuando analices cómo puedes ayudarlos con sus asuntos financieros, tranquilízalos al decirles que no se trata de un intento de hacerse cargo de sus vidas, sino de una simple oferta para ayudarlos a medida que envejecen.

Siempre que sea posible, permíteles a tus padres decidir qué abordar y cuándo hacerlo. Al hacer esto, estás demostrando que estás allí para apoyarlos, y no para asumir el control.

Sé que hablar con nuestros padres una vez que llegan a cierta edad, puede ser complicado. Pero poniendo el amor y la paciencia por delante, ¡no habrá tema que no puedas discutir!

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¿Envejecer si o no en mi lugar? -Aging in place…

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El termino anglosajón Aging in place, trasladado al castellano es entendido como “envejecer en tu lugar”, dicho termino se ha trabajado en materia de políticas e investigaciones de envejecimiento, por lo que, varios autores lo han conceptualizado. Dicho contructo se originó en la década de los ochentas, en Estados Unidos, aunque se argumenta que no se trabajó o bien se vio reflejado en la literatura y/o investigaciones hasta décadas posteriores, cabe mencionar en la década de los noventas es donde podemos apreciar el termino en la literatura hispana (Lee, 2008, citado en López -Nórez, 2017).

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Por lo anterior, se hace referencia general que el envejecer en tu lugar, es aquella capacidad y preferencia de vivir en tu hogar y comunidad durante el proceso de envejecimiento y la etapa de la vejez de una manera segura, cómoda e independiente (Wiles, Leibing, Guberman, Reeve y Allen, 2012). También se conceptualiza “la vida restante en la comunidad, con cierto nivel de independencia, en lugar de atención residencial” (Davey, Nana, de Joux y Arcus, 2004, p. 133).
Aunque, no solo se habla del termino en materia de independencia, según Vasara (2015):

“el envejecimiento en el lugar se interpreta como el derecho de una Persona Mayor a continuar viviendo en su hogar y/o comunidad, para recibir servicios de atención adecuados allí, para mientras sea posible” (p.55).

Por otra parte, la mayoría de las investigaciones comprueba algo que anteriormente se había planteado sobre los beneficios que pueden generarle a la persona mayor el envejecer en su lugar de residencia ya que algo que también propuesto son los múltiples vínculos que ahí ya generaron y que al momento de retirar, confunde y conflictúa de manera importante al mayor.
Por otro lado, se plantean las complicaciones que pueden producir el envejecer en el lugar, ya que la mayoría de las casas habitadas por mayores, no presentan las adaptaciones necesarias para que la persona envejezca en total plenitud y aún más en México que presenta un esparcimiento impresionante que no permite cubrir las necesidades básicas de los mayores y el quizá asistir a una consulta médica o simplemente a hacer las compras al supermercado se torna muy complicado desde la posible transportación de ida como de vuelta, hasta lidiar con problemáticas sociales aún más complejas, quizá para algunos el vivir el resto de la vida o proceso de envejecimiento en el lugar, no sea lo más beneficioso, o lo que la persona desea.

Las demás investigaciones, cada una en su particularidad destacaban la importancia de seguir investigando en el área socio espacial de personas mayores ya que los documentos son muy escasos y la mayoría de los estudios anteriores, con el tipo de muestra que tomaron, es muy poca la posibilidad de obtener generalidades o conclusiones que beneficien a más de uno.

 

Fuentes de información:
Lee, M. (2008) Aging in Place: A Contemporary Social Phenomenon (Tesis Doctoral) Oregon State University. Disponible en la base de datos: ProQuest Dissertation and Theses. (3343935)
Vasara, P. (2015). Not ageing in place: Negotiating meanings of residency in
age-related housing. Journal of Aging Studies 35, 55–64
Wiles, J., Allen, R., Palmer, A., Hayman, K., Keeling, S., y Ngaire, K. (2009). Older people and their social spaces: A study of well-being and attachment to place in Aotearoa New Zealand. Social Science & Medicine, 68 (4), 664-671
Wiles, J., Leibing, A., Guberman, N., Reeve, J. y Allen, R. (2012). The Meaning of “Aging in Place” to Older People. The Gerontologist, 52(3), 357-366.

La vejez de hoy y el color

La vejez y el color no están peleados. Lo que quizá ocurría hace unas décadas era el pensar que el color era para personas jóvenes, si repensamos las modas y nos vamos hacia los años cincuentas y principios de los sesentas nos daremos cuenta que el color llego a la vida cotidiana urbana gracias a una serie de inventos y descubrimientos como la televisión a color, la que inició cerca de 1940 pero que no todos podían acceder a ella.

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Y es que los objetos en verdad van marcando tendencias. Iniciando por la TV, pero el uso de disntintos materiales como los provenientes de polímeros y las aplicaciones de color en textiles y metales durante la década de los 60s fue, probablemente, lo que le dió a la moda el uso de colores vibrantes que hoy en día los mayores de hoy no dejan de usar.


 


 


La moda de los años 60s, cuando muchos de los mayores de hoy eran niños o jóvenes marcó una tendencia que puede palparse al hablar de los famosos jeans, los cuales en los años 40’s o 30’s no eran tan populares. De acuerdo con el sitio web fashionradicals.com:

En la década de los 60 se convirtieron en símbolo de la juventud rebelde, y en los años 70, en la prenda universal que no conocía diferencias de sexo, clase o raza, de hecho fue recién en esta década que los diseñadores como Yves Saint Laurent, Pierre Cardin o Kenzo, se animaron a incorporar tímidamente el denim en sus colecciones.

Pero fué en los años 50’s que James Dean y Marlon Brando hicieron que fueran “moda”.

James Dean Jeans

Así que mirando todo lo anterior es basicamente fácil comprender por que los mayores de hoy,  usan y usarán el color en sus vidas:

 

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Una razón más para re pensar el diseño de productos y servicios para personas mayores, por que ante la llamada nueva longevidad, nos topamos con una generación de mayores que marcan y marcarán tendencias, siendo los primeros en envejecer con los jeans bien puestos y con una paleta de color más allá de los grises y tonos neutros.

 

Fuentes: 

Pinterest ®

http://www.fashionradicals.com/una-breve-historia-sobre-jeans/