Pasos para erradicar el edaísmo

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Ayer le pregunté a un grupo de jóvenes de licenciatura ¿Qué es lo que pasa cuando una persona envejece? ¿Qué rodea al envejecimiento?…

Ellos me dijeron:

  • Pierden habilidades
  • Son más débiles
  • Pierden fuerza
  • Se les olvidan las cosas
  • Se enferman más seguido
  • Su ocupación o trabajo cambia

Yo les dije ¿Alguien me puede decir algo más positivo?

Una persona me dijo: Son jefes de familia.

Los jóvenes no podían referirse a la vejez o al proceso de envejecer con adjetivos positivos… les dije: ¿Ven esto? Esto se llama viejismo o edaísmo. Exclamaron diferentes cosas pero se sorprendieron. Continúe. Sí, eso es discriminación por edad, es como el racismo, el sexismo… estamos hechos así, siempre pensando que ser mayor es sinónimo de todo lo que me acaban de decir. Pero bueno, el primer paso es darnos cuenta de que así pensamos.

Así inició la primer clase de sostenibilidad enfocada en tratar al envejecimiento poblacional desde esta mirada. Les iré contando como nos va.

 

 

 

 

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Los mayores son P E R S O N A S

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Puede ser difícil de comprender en un principio. Quizá por que lo ves ahí casí sin moverse, perdido en sí mismo. Una realidad dura que afrontan muchos guerreros y guerreras, muchos mayores que tienen dependencia funcional. La edad que tengan estos mayores de hoy no es la culpable de su dependencia. Si bien es mucho más probable que rebasando cierto límite se tengan más problemas de salud, estos mayores con dependencia pueden tener 65 años o 98.

¿Y se es menos persona a los 65 que a los 98? ¿Será que después de los 60 o después de una embolia ya no se es persona? ¿Tener demencia te deja sin ser humano? ¡NO!

Obviamente no.

Se sigue siendo.

Y comprender esto a muchos nos cuesta trabajo, por que en lo cotidiano, al cambiar la ropa de cama de la persona mayor con dependencia se nos olvida que ese ser humano que poco se mueve y poco habla es un individuo lleno de historias de vida, lleno de deseos, sueños, anhelos. Tratarlo como uno más, como “algo”. No le quita humanidad a la persona, nos la quita a nosotros mismos. Y es que pensamos que todos los mayores son iguales, exactamente iguales, tenemos ideas preconcebidas desde hace años que nos dicen que la gente mayor es “viejita” y que ya no escucha, ya no ve… ya no siente.

Por ello yo aclamo a la razón y al raciocinio, al detener la práctica inconsciente y repetitiva que nos coloca una barrera para poder trabajar sin sentir. Dicen, algunos, que es mejor no sentir o pensar al cuidar a una persona en estado de dependencia, es algo difícil. Me atrevo a decir que es de las cosas más duras que tiene la vida. Por que si esa persona es tu familiar te enfrentas al duelo constante de su partida lenta y dolorosa. Pero, creo que el poner ese escudo protector de “mejor solo lo muevo rápido y ya” nos dejará con un vacío anímico de por vida.

Una caricia, una palabra, decimos en México : un apapacho. Eso no quita. Eso da. Para ambos lados da. Creo que centrarse en la persona nace con ese sentir y de ahí en adelante estamos dispuestos a las características propias de cada quien, estamos dispuestos a comprender, sí es que trabajamos en una residencia o asilo, que cada persona, por muy gruñona, seria, callada, dependiente, agresiva, etcétera… es una P E R S O N A es el hijo o la hija de alguien, que hace años fue esperado con ansías, es un ser humano que tuvo una infancia y jugó, río y soñó. Eso está ahí dentro. Es un individuo con una carga histórica enorme, heredero de tradiciones y costumbres, es parte de nuestra humanidad y las acciones que esta persona realizó en su vida tuvieron un impacto en las vidas de todos los demás, no sabemos, si indirectamente esa persona, de quien no se casí nada, tuvo que ver con que vida fuera lo que es hoy.

Los mayores de hoy, con dependencia o sin ella, guardan en sí mismos historias de vida que para muchos son solo cuentos o relatos de hace décadas, pero si reflexionamos, esas historias, por muy lejanas que parezcan son parte de nuestra humanidad. Cada granito de arena cuenta en la playa.

Así que en terrenos del diseño de centros de día, de asilos, diseño de productos, diseño de empaques, diseño de juegos de realidad virtual, diseño de indumentaria… diseño. A muchos de los hoy estudiantes y diseñadores que ejercen su profesión les queremos recordar que los llamados adultos mayores son personas, muy diversas, que solucionar una necesidad no debe de comprometer la dignidad ni la humanidad del usuario. Mucho que reflexionar, no solo en el diseño de productos y servicios, sino en muchas profesiones que interactúan con los mayores de hoy.

 

¡No discriminar por la edad a nuestros adultos mayores! — Colectivo Pericú

A través de las reuniones con adultos mayores en colonias populares el Instituto Nacional de Personas Adultas Mayores (INAPAM) acerca los beneficios que estos tienen con programas sociales. En esta ocasión la Delegada de INAPAM, Susana Aguilar les informó “que el trabajo integral de las instituciones del sector salud y social en la entidad, está […]

a través de ¡No discriminar por la edad a nuestros adultos mayores! — Colectivo Pericú